lunes, 18 de febrero de 2019

Tajine de verduras


Me encanta organizar comidas con amigos y hace un par de semanas organicé una comida con los fisios que me han estado tratando después de mi caída en China. Una de ellas es vegetariana por lo que se me ocurrió preparar un trajine de verduras que nos ha sorprendido a todos, no solo por su olor sino por el sabor y la textura de las verduras. Para prepararlo vamos a necesitar:


Yo lo preparo directamente en el trajine pero si no lo tenemos podemos usar una sartén con tapa. En primer lugar lavamos y troceamos las verduras en trozos medianos (ni muy finos ni muy gruesos) Añadimos un chorrito de aceite en la sartén e incorporamos la cebolla y el diente de ajo prensado. En cuanto comience a reblandecerse incorporamos la zanahoria, la calabaza y el calabacín junto con las especias.


Rehogamos un par de minutos antes de incorporar tres cucharadas de tomate frito y los garbanzos. Cubrimos con caldo de verdura y tapamos. Bajamos a medio fuego y dejamos cocinar 20 minutos o hasta que la verdura esté hecha (no muy blanda) y el caldo se haya evaporado.


Justo antes de servir añadimos las almendras y las ciruelas pasas y listo. Ya tenemos un plato delicioso que podemos acompañar con cuscus. Lo bueno de este plato es que podemos cambiar las verduras según la temporada e ir combinándolas a nuestro gusto al igual que podemos cambiar los frutos secos incorporando anacardos, dátiles, orejones o pasas. Como puedes ver es un plato de lo más sencillo y versátil.


lunes, 11 de febrero de 2019

Tarta de manzana con streusel de gofio


La tarta de manzana es uno de los postres favoritos de mi madre por lo que suelo buscar recetas nuevas con las que sorprenderla. Esta es una tarta de manzana típica alemana pero con un toque canario, con el estrelles de gofio. Es sencilla de preparar y la verdad es que está buenísima. Para prepararla vamos a necesitar:


Engrasamos y enharinamos el molde de la tarta o podemos ponerle algo de papel de hornear para asegurarnos de que se despega bien. Extendemos la masa con rodillo, la ponemos sobre el molde y recortamos los bordes. Aplastamos el borde con un tenedor, como el cierre de una empanadilla, y pinchamos con el tenedor todo el fondo de la masa. Metemos el molde con la masa en el congelador.
Cuando esté congelada la cocemos 20 minutos en el horno a 180º, poniendo un papel de hornear sobre ella que rellenaremos con legumbres para que no se levante la masa. Si queremos asegurarnos de que no se humedece la masa con el relleno que pondremos luego, la pintamos con clara de huevo al sacarla del horno, en caliente. La clara se seca con el calor y ayuda a sellar la masa.


Preparamos el relleno mezclando la nata con los huevos, el azúcar, la vainilla y la harina. Batimos con unas varillas y reservamos. Cocinamos las manzanas y para ello las pelamos y cortamos en gajos no muy finos y las vamos poniendo en un bol con el zumo de limón para que no se ennegrezcan.
Cuando estén todas cortadas las ponemos en una sartén con la mantequilla y el azúcar. Calentamos a fuego suave y las cocemos un rato, hasta que estén blandas, pero no deshechas, removiendo de vez en cuando. Las sacamos de la sartén y reservamos sin el líquido. Agregamos las manzanas  a la masa de la tarta y vertemos el resto del relleno para que cubra las manzanas.



Tamizamos el gofio, la harina y la levadura química juntas, y agregamos el azúcar y la canela. Mezclamos con un tenedor o unas varillas. Añadimos la mantequilla derretida y mezclamos con un tenedor o con la mano hasta obtener unas migas secas de masa. Si no queda una cosa muy seca, añadiremos algo más de harina. De inmediato, espolvoreamos el streusel sobre el relleno de la tarta y la metemos en el horno. Cocinamos la tarta de manzana unos 50 minutos a 180º (sin aire) o hasta que esté cuajada por el centro y la sacamos. La dejamos enfriar dentro del molde y listo.



lunes, 4 de febrero de 2019

Estofado de ternera con cerveza


Este es uno de mis platos favoritos para el invierno. No hay nada más delicioso que el olor de un buen estofado de ternera y si a ello le añadimos una buena cerveza el sabor se convierte en sublime. Para preparar este rico estofado vamos a necesitar:


Comenzamos dorando la ternera troceada en un caldero con un buen chorro de aceite de oliva caliente. No hace falta cocinar la carne, simplemente dorarla para sellarla. Retiramos la carne y la reservamos en un plato junto con sus jugos. En el mismo caldero añadimos un poco más de aceite (si es necesario) e incorporamos las cebollas y los dientes de ajo bien picado junto con las zanahorias troceadas, una ramita de tomillo y otra de romero. Doramos hasta que la cebolla esté traslúcida antes de incorporar la harina y remover para que no nos quede un sabor a harina cruda.


Añadimos la cerveza y removemos bien para que no se formen grumos y se evapore el alcohol. Incorporamos el tomate concentrado y mezclamos para que se integre antes de volver a incorporar la carne con los jugos que ha soltado. Salpimentamos y cubrimos con agua. Ponemos tapa de nuestro caldero y bajamos el fuego a medio-bajo y dejamos cocinar unas dos horas (o hasta que la carne quede tierna)


Si vemos que nuestro estofado se queda sin agua podemos añadirle un poco más a mitad de cocción. Los últimos diez minutos de cocinado destapamos el caldero para que se evapore el líquido y listo. A ver quien se resiste a un buen plato de estofado con una buena barra de pan para no dejar ni rastro.


lunes, 28 de enero de 2019

Bundt cake de chocolate y remolacha


Si, han leido bien, chocolate y remolacha. Es la típica combinación que nunca se te ocurriría pero he de decir que en casa nos ha conquistado. Este es un bizcocho jugoso y cargado de sabor que sorprenderá a todo el que lo pruebe (y más cuando le digas el ingrediente sorpresa) Para prepararlo vamos a necesitar:


Comenzaremos con la remolacha. Yo suelo comprarla ya cocida pero si la compramos cruda primero tenemos que cocer la remolacha en agua salada, aproximadamente una hora, y la trituramos hasta que quede fina. La escurrimos con la ayuda de un colador y presionamos para que suelte todo el líquido y quede un pasta ligeramente húmeda.

En el bol de la batidora batimos la mantequilla con el azúcar un par de minutos hasta obtener una mezcla cremosa. A continuación añadimos uno a uno los huevos, que deberán estar a temperatura ambiente, batiendo cada vez un poco. Agregamos la vainilla y la sal y seguimos batiendo. Incorporamos la remolacha y batimos. 


En un bol mezclamos la harina con el chocolate en polvo y el bicarbonato y lo tamizamos. Lo agregamos en varias veces a la mezcla anterior hasta que quede una masa homogénea y con cuidado de no batir demasiado la masa para que no se desarrolle el gluten.
Precalentamos el horno a 180º y engrasamos el molde del bundt con spray desmoldante. Vertemos la masa y horneamos durante unos 50 minutos, o hasta que al pinchar el bizcocho la aguja salga limpia. Dejamos diez minutos que se atempere el bizcocho antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que termine de enfriarse por completo. Decoramos con azúcar glas y listo.


lunes, 21 de enero de 2019

Cheesecake de calabaza sin horno


Esta es una de las tartas que he preparado para las pasadas fiestas y la verdad es que gustó muchísimo. Lo bueno es que no necesitamos encender el horno para prepararla y que no necesitamos de muchos cacharros para prepararla. Los ingredientes que vamos a necesitar son:



Comenzamos preparando la base de la tarta y para ello trituramos las galletas hasta hacerlas polvo y las mezclamos con la mantequilla derretida. Cubrimos la base de un molde desmontable con las galletas y presionamos con la base de un vaso hasta conseguir una capa del mismo grosor por toda la superficie. Dejamos en la nevera mientras preparamos el relleno. 


A continuación asamos la calabaza. Para ello la pelamos y la troceamos en cubitos pequeños. La ponemos en un recipiente apto para el microondas, la cubrimos con film transparente y la cocinamos entre 13 y 15 minutos a máxima potencia, hasta que quede blandita (cuidado al retirar el film que nos podemos quemar). Trituramos la calabaza y la dejamos a parte para que se enfríe.

Ponemos las hojas de gelatina a remojo en agua fría. Batimos el queso crema con el azúcar hasta conseguir una mezcla cremosa. Le añadimos la calabaza asada y fría junto con las especias y batimos hasta incorporar todos los sabores.



Calentamos la nata en el microondas y le añadimos las hojas de gelatina bien escurridas. Las removemos hasta que se disuelvan por completo y las incorporamos a la mezcla. Batimos y vertemos en el molde en donde tenemos la base de galletas. Lo dejamos enfriara en la nevera al menos 8 horas (yo lo dejo de un día para otro) antes de desmoldar y decorar con nata montada. 


lunes, 14 de enero de 2019

Alitas de pollo estilo vietnamita (Cánh gá nuröng)


Esta es una de esas recetas que hago en casa muy a menudo pero que nunca la había fotografiado para publicarla en el blog. Se la copié a mi amiga Juana, de La cocina de Babel, aunque he modificado un poco los ingredientes. Son tan fáciles de hacer que se convertirá en una de tus recetas favoritas, ya lo verás. Para prepararlas vas a necesitar:


Comenzamos picando muy fino (yo lo hago con la picadora) las chilotas y los dos dientes de ajo. Los mezclamos en un bol junto con el resto de ingredientes, salvo las alitas de pollo. Removemos bien para que se integren todos los ingredientes y ponemos las alitas de pollo a macerar con esta salsa. Yo lo meto to en una bolsa con cierre zip y lo dejo toda la noche en la nevera impregnándose de sabor.


Precalentamos el horno a 180º y ponemos las alitas en una fuente sin la salsa. Lo cocinamos unos cuarenta minutos, dándole la vuelta a mitad de cocción para que queden perfectamente doradas por todas partes. Yo de vez en cuando les pasaba un pincel con la salsa del macerado. Quedan increíblemente deliciosas y ya ves que no se tarda nada en hacerlas así que pruébalas y dime qué te han parecido.


lunes, 17 de diciembre de 2018

Pudding de speculoos


Desde que descubrí la crema de speculoos me he aficionado mucho a ella. Es muy versátil, sobre todo para la repostería y ya la he probado en varios postres. Uno de ellos es este jugoso pudín de speculoos. Tenía un bizcocho que se me estaba quedando un poco duro y un bote de crema de speculoos crunchy así que hice la mezcla y este es el resultado. Los ingredientes que utilicé son:


Comenzamos calentando la leche con las tres cucharadas de crema de speculoos (si quieres potenciar aun más el sabor puedes ser generoso y añadir un poco más) y removemos hasta que se mezclen perfectamente. En un bol grande batimos los huevos junto con el azúcar y la nata. Le añadimos el bizcocho triturado y la leche caliente con la crema de speculoos. 


Ponemos caramelo en un molde rectangular y lo rellenamos con la crema del pudding. Lo cocinamos en el horno precalentado a 160º al baño maría durante unos 55 minutos (o hasta que al pincharlo con un palillo, éste salga limpio) Lo dejamos enfriar antes de desmoldarlo y ya lo tenemos listo para consumir.