lunes, 27 de febrero de 2017

Cupcakes de chocolate y yogur griego con ganache de caramelo.


El chocolate es una de mis múltiples debilidades y si lo mezclamos con caramelo ya no puedo pensar en otra cosa. Como me sobró algo de caramelo del cheesecake que publiqué la semana pasada me decidí a hacer estas pequeñas bombas. Para darnos el capricho vamos a necesitar:


Comenzamos fundiendo el chocolate junto con la mantequilla y el aceite en el microondas (lo hacemos poco a poco para que no se queme, primero ponemos unos 40 segundos, sacamos el bol, removemos y si aún no se han fundido del todo lo ponemos otros diez segundos hasta que se derrita del todo) En un bol grande batimos los huevo, la yema, la vainilla y el azúcar blanco y moreno. Incorporamos el chocolate fundido y mezclamos bien.


En un bol tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y el cacao. Mezclamos bien e incorporamos la mitad de esta mezcla en el bol del chocolate. Batimos y añadimos la mitad del yogur griego. Repetimos hasta integrar todos los ingredientes. Finalmente incorporamos el café bien caliente y removemos hasta mezclar bien. 


Repartimos las cápsulas de papel en un molde de 12 cupcakes y las rellenamos 3/4 partes. Introducimos el molde en el horno precalentado a 175º unos 16-18 minutos (hasta que al pinchar salga limpio) Dejamos enfriar por completo. Para preparar el ganaché batimos la nata con cuatro buenas cucharadas de caramelo (si vemos que no nos queda muy dulce podemos añadir más caramelo o un poco de azúcar) Batimos bien y reservamos en la nevera. 


Rellenamos una manga pastelera con boquilla rizada con nuestra ganaché y una vez los cupcakes estén bien fríos los decoramos con la crema de caramelo. Podemos añadirle un poco más de caramelo por encima para hacerlos aún más decadentes. Ya nos podemos poner las botas.


lunes, 20 de febrero de 2017

Caramel macchiato cheesecake


Me apasionan los cheesecakes y suelo hacerlos bastante a menudo. En esta ocasión ha tocado uno con un toque de café y caramelo que me ha encantado. para prepararlo vamos a necesitar los siguientes ingredientes:


Lo primero que tenemos que hacer es forrar un molde desmoldante y para ello lo untamos con un poco de mantequilla y lo cubrimos con papel para hornear. Trituramos las galletas y le añadimos la mantequilla derretida y la cucharadita de canela molida. Mezclamos bien y cubrimos el fondo y para de los laterales del molde con esta masa de galletas. Nos ayudamos con el fondo de un vaso plano para compactar esta capa de galletas.

Metemos el molde en el horno precalentado a 175º durante unos ocho minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar. Bajamos la temperatura a 165º. Batimos el queso crema con el azúcar hasta que quede cremoso. Añadimos los huevos de uno en uno mientras seguimos batiendo. 


Finalmente incorporamos el sour cream, la vainilla y el café frío. Añadimos esta masa al molde con la base de galletas y lo llevamos al horno una hora y cinco minutos. Apagamos el horno, abrimos un poco la puerta y dejamos el cheesecake otros quince minutos para evitar que se nos agriete. Mientras tanto preparamos el caramelo.


En una sartén ponemos el azúcar con una pizca de agua. Calentamos para que el azúcar se deshaga y cuando tome un color dorado, apartamos del fuego y añadimos la nata bien caliente con mucho cuidado para no quemarnos.Removemos bien y lo llevamos de nuevo al fuego hasta que tome el color y l textura del caramelo (ojo que espesa más al enfriarse) Dejamos que se enfríe.


Sacamos el cheesecake del horno y lo dejamos enfriar antes de meter en la nevera durante unas ocho horas. Antes de servir desmoldamos la tarta y la cubrimos con el caramelo líquido. Ya podemos dejar de salivar y comernos un buen pedazo. A ver quién no se chupa los dedos.


lunes, 13 de febrero de 2017

Burek especiado


El burek es un plato típico en muchos países de los balcanes. Los hay con distintos rellenos, con cordero, con espinacas o con ternera especiada como el que traigo hoy. Los ingredientes que vamos a necesitar son:


Comenzamos preparando el relleno y para ello ponemos una cucharada de aceite de oliva en una sartén y cuando esté caliente le añadimos la cebolla bien cortadita. Cuando esté traslúcida añadimos la carne molida y cocinamos hasta que esté hecha y seca.


En un bol mezclamos los piñones con las especias, el cilantro, el tahini y la melaza de granada (si no conseguimos melaza de granada podemos hacerla reduciendo medio litro d zumo de granada con una cucharadita de zumo de limón hasta que espese la melaza)


Añadimos esta mezcla a la sartén y mezclamos bien para que todos los sabores se integren. Dejamos enfriar. Mientras se va enfriando el relleno preparamos la masa philo. Tenemos que tener uno superficie larga para trabajar. Colocamos tres hojas de pasta philo (una al lado de la otra) formando un rectángulo bien alargado. Pintamos con mantequilla derretida y repetimos el mismo procedimiento hasta conseguir tres capas de pasta philo pintadas con mantequilla. 


Colocamos el relleno de carne en en todo el borde de la masa philo y con cuidado lo enrollamos, como si fuera una salchicha gigante. Pincelamos un molde redondo con mantequilla y enrollamos la salchicha sobre sí misma formando una espiral y lo colocamos en el molde. Pintamos con el huevo batido y horneamos a 175º unos veinte minutos, hasta que esté dorado. Listo!! A probarlo.


lunes, 6 de febrero de 2017

Bakewell


A mi madre le apasionan las almendras así que no es de extrañar que me pida continuamente que le haga esta sencilla y deliciosa tarta. Yo prefiero hacer la masa quebrada en casa pero si no tenemos tiempo podemos comprarla ya hecha. Para esta tarta vamos a necesitar los siguientes ingredientes:


Comenzamos preparando la masa y para ello tamizamos la harina, el azúcar glas y una pizca de sal en un bol. Añadimos la mantequilla bien fría y cortada en cubitos y con ayuda de los dedos mezclamos con la harina y el azúcar hasta formar migas finas. Incorporamos el huevo batido y la cucharada de leche y mezclamos hasta unificar todos los ingredientes. Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en film y la dejamos en la nevera al menos media hora. 
Engrasamos un molde acanalado, ponemos un poco de harina sobre la encimera y estiramos la masa  con un rodillo hasta dejarla fina. Cubrimos el molde con la masa y cortamos lo que sobra. Pinchamos la superficie de la tarta con un tenedor y la volvemos a llevar a la nevera otra media hora.
Precalentamos el horno a 180º y cubrimos la masa con papel para horno. Rellenamos con garbanzos, judías o arroz para que nos haga peso y cocinamos la masa unos quince minutos. Retiramos el papel de horno con el peso que hayamos puesto y cocinamos otros cinco minutos hasta que los bordes estén dorados.


Mientras se cocina la masa vamos preparando el relleno y para ello batimos la mantequilla reblandecida con el azúcar hasta conseguir una masa cremosa. Vamos incorporando los huevos de uno en uno y continuamos batiendo hasta incorporarlos por completo. Finalmente añadimos la almendra molida y la ralladura del limón. Lo mezclamos todo bien.
Cubrimos el fondo de nuestra masa precocida con las cuatro cucharadas de mermelada de fresa y vertemos el relleno que hemos preparado encima. Cubrimos la capa superior de la tarta con almendras fileteadas y lo horneamos durante 35 minutos. Para evitar que las almendras fileteadas se me quemen horneo la tarta cubierta con papel de aluminio los veinte primeros minutos y la descubro los últimos quince, así nos queda doradita. 
Sacamos la tarta del horno y la dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Ya tenemos el postre listo.

lunes, 30 de enero de 2017

Tarta panna cotta de calabaza


Me encantan los sabores especiados y desde que vi esta receta en pinterest sabía que me iba a gustar y no me ha defraudado. Es más, la he repetido un par de veces y casi que me he tenido que desenganchar porque es adictiva. Para prepararla vamos a necesitar:


Empezamos preparando la base y para ello simplemente trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida. Cubrimos el fondo y los laterales de un molde rectangular desmoldante y lo llevamos a la nevera mientras preparamos el relleno de panna cotta.


En un bol ponemos la gelatina y la leche de coco y la dejamos hidratándose unos diez minutos. En un cazo ponemos el puré de calabaza con el extracto de vainilla y las especias. Calentamos y le añadimos la leche de coco con la gelatina. Calentamos hasta que se integren todos los ingredientes y retiramos del fuego. Cubrimos la base de la tarta con este relleno y lo dejamos enfriar por completo en la nevera al menos tres horas antes de desmoldar. Desmoldamos, cortamos y servimos. A ver quién se resiste.


lunes, 23 de enero de 2017

Crema marroquí de calabaza


Ya sabéis lo que me gusta viajar, aunque sólo sea a través de la gastronomía y con esta receta os aseguro que viajaréis a tierras lejanas con sabores cargados de aromas y especias que nos transportarán a otro mundo. Para preparar esta picante crema de calabaza al estilo marroquí vamos a necesitar:


Ponemos el horno a funcionar a 200º e introducimos la cabeza de ajo envuelta en papel de aluminio y la calabaza pelada y cortada en cubos. Asamos durante 45 minutos, dando la vuelta a la calabaza de vez en cuando para que no se nos queme. Una vez asada la calabaza y la cabeza de ajo dejamos que se enfríe. Sacamos la pulpa de los ajos y reservamos.


en un caldero grande ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva y cuando esté caliente añadimos el pimiento cortado en trozos. Cocinamos hasta que se ablande (entre tres y cinco minutos). Añadimos la calabaza, el curry, el pimentón, el comino, la canela, la pimienta cayena y el tomillo bien picado. Seguimos cocinando otros cinco minutos y salpimentamos. 


Incorporamos la leche de coco y el caldo vegetal y lo dejamos hirviendo unos 20 minutos. Si vemos que nos queda demasiado caldo retiramos con un cucharón para que la crema sea espesa. Finalmente incorporamos el queso de cabra y el ajo asado y trituramos hasta conseguir una crema fina y espesa. Servimos caliente y le añadimos unos pistachos, unos granos de granada, una pizca de cilantro bien picado y una cucharadita de yogur para contrarestar el picante. Ya tenemos lista esta deliciosa crema. Acompañado de naan está de muerte.


lunes, 16 de enero de 2017

Bundt cake de canela y nueces


Esta receta venía en el envoltorio de este molde de Nordic Ware y no pude resistir la tentación de hacerlo. Además, lo preparé para alguien muy especial como regalo para el desayuno del día de su boda. Sobra decir que fue un rotundo éxito, tanto que la novia me confesó que es lo único que comió ese día antes de la ceremonia. Para prepararlo vamos a necesitar los siguientes ingredientes:


Comenzamos tamizando en un bol la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. En otro bol batimos la mantequilla con las varillas hasta conseguir una masa más clara y cremosa. Le vamos añadiendo el azúcar poco a poco y seguimos batiendo. Ahora es el momento de ir incorporando los cuatro huevos de uno en uno (no añadimos otro huevo hasta que el anterior esté completamente incorporado)


Continuamos batiendo mientras añadimos el extracto de vainilla y la ralladura de una naranja. Finalmente incorporamos la mezcla de la harina con la levadura y el bicarbonato en tres tandas intercalando el sour cream. Añadimos un tercio de la harina, luego la mitad del sour cream, luego otro tercio de la harina, el sour cream restante y la harina que nos quede. Todo esto batiendo hasta incorporar los ingredientes antes de la siguiente adición. 


Ahora preparamos el relleno de nueces y canela y para ello mezclamos en un bol las nueces trituradas junto con el azúcar, el azúcar moreno, la canela y el cacao puro. Mezclar bien hasta que los ingredientes estén incorporados. Engrasamos el molde de bundt con spray desmoldante y rellenamos el fondo con un par de cucharadas de masa. Añadimos un tercio del preparado de nueces y canela y cubrimos con más masa de bizcocho. Repetimos el proceso de añadir otro tercio de las nueces con la canela y cubrir con más masa hasta terminar con lo ingredientes. 


Introducimos un cuchillo y hacemos unos remolinos para que los sabores se entremezclen. Introducimos el molde en el horno precalentado a 175º y lo dejamos cocinar durante una hora o hasta que comprobemos que al pinchar el palillo nos sale limpio. Dejamos atemperar durante diez minutos antes de desmoldar nuestro bizcocho y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla. Ya lo tenemos listo.