lunes, 24 de noviembre de 2014

Quiche de chalotas, salchichas y champiñones


Desde que vi esta receta en Pinterest supe que me iba a encantar. Es una quiche sencilla y está muy buena así que aquí os dejo los ingredientes que vamos a necesitar 


Empezamos pelando y partiendo por la mitad las chalotes. Las ponemos en una bandeja para horno, las pincelamos con aceite de oliva. Las introducimos en el horno precalentado a 200º durante unos 20 minutos.


Mientras se hornean las chalotes estiramos la masa quebrada y cubrimos un molde engrasado. Lo pinchamos y lo llevamos al congelador unos diez minutos. Una vez saquemos las chalotes del horno, cubrimos la masa con papel de hornear y colocamos peso encima (yo he usado garbanzos) para que la masa no suba mientras se cocina. la llevamos al horno unos 15 minutos o hasta que esté dorada.


Mientras se hace la masa cortamos las salchichas en rodajas no muy finas y los champiñones en láminas y los salteamos en una sartén con un poco de aceite. Mezclamos en un bol los huevos con la nata y una pizca de sal y reservamos. Una vez cocinada, sacamos la masa del horno y retiramos el papel con los garbanzos. Cubrimos la masa con la mezcla de huevos y nata y repartimos las salchichas y los champiñones. 


Por encima colocamos las mitades de chalotas horneadas y espolvoreamos con un poco de tomillo. Lo llevamos al horno unos quince minutos, el huevo tiene que quedar cremoso, no excesivamente cuajado, y listo. Cortamos en porciones y a disfrutar.


jueves, 20 de noviembre de 2014

Blondies


¿Y qué es esto de un blondie? Más de uno os haréis esta pregunta y su respuesta es sencilla. Un blondie es un primo hermano del deliciosos brownie pero con dos diferencias fundamentales, no lleva chocolate y a diferencia del brownie los blondies llevan un poco de levadura para darle algo más de esponjosidad. La cave de su sabor es el azúcar, y aunque se recomienda usar azúcar moscabado yo he usado azúcar moreno consiguiendo así ese sabor a caramelo tan característico así que aquí van los ingredientes.


En un bol mezclamos la mantequilla a temperatura ambiente con al azúcar y la vainilla hasta conseguir una pasta homogénea. Le introducimos los huevos uno a uno y finalmente incorporamos la harina y la levadura tamizadas. 


Pasamos nuestra mezcla a un molde para brownies (como yo no tengo lo he hecho en un molde rectangular de pyrex) forrado con papel para hornear y lo cubrimos con las pepitas de chocolate.


Lo horneamos con el horno precalentado a unos 170º grados durante una media hora o hasta que se cocine completamente. Lo dejamos atemperar el el molde antes de pasar el blondie a una rejilla para que se enfríe completamente. A la hora de servir lo cortamos en cuadraditos y listo, ya tenemos una merienda fantástica.


Los probamos fríos pero he de decir que dándoles un golpe de calor en el microondas y acompañados de una bola de helado de vainilla estos blondies son insuperables. Probadlos y ya me contaréis.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Bobotie y nuestras vacaciones por Sudáfrica


Hace un par de semanas que regresamos de nuestras vacaciones por Sudáfrica y Swazilandia. Fueron 21 días inolvidables, llenos de emociones difíciles de olvidar. Sudáfrica se ha convertido en uno de mis países favoritos y recomiendo a todo el que le guste viajar que lo visite ya que no lo dejará indiferente. Es uno de los viajes en los que más me he sorprendido, me esperaba algo totalmente diferente y he de confesar que me he enamorado, de sus paisajes, de su gente y de su gastronomía (pocas veces hemos comido tan bien y barato como en este viaje). No tenía muy claro qué receta preparar para mostraros mi viaje, no sabía si hacer un postre típico como el malva pudín (seguro que lo hago antes de navidad) o el delicioso bobotie, un plato que probamos con carne de avestruz y con carne de kudú. Esta receta es sencilla y deliciosa pero eso ya os lo cuento más adelante que ahora quiero haceros un resumen del viaje. Ha sido muy difícil seleccionar las fotos, entre más de cuatro mil es como para volverse loco pero espero que os guste.
Nuestro primer día lo dedicamos a recorrer la península del Cabo. Visitamos la playa de Muizenberg con sus preciosas casetas de colores, Kalk Bay, Fish Hoek (en donde nos encontramos con un mercadillo con comida ecológica en donde compramos algunos dulces), Boulder Beach, una preciosa playa repleta de pingüinos y el famoso Cabo de Buena Esperanza.


El segundo día en Cape Town subimos muy temprano a Table Mountain (una de las 7 maravillas naturales del mundo) desde donde se ven unas espectaculares vistas de la ciudad. El resto de la mañana lo dedicamos a pasear por el centro de la ciudad antes de dirigirnos al muelle desde donde sale el barco para visitar Roben Island, isla donde estuvo encarcelado Nelson Mandela.


Dejamos Cape Town para dirigirnos por la costa hacia Hermanus para poder ver las ballenas desde la costa (todo un espectáculo) pero antes hicimos varias paradas como la visita a las famosas bodegas Boschndal situadas en el pueblo vinícola de Stellenbosch (justo delante de su ayuntamiento nos encontramos con grandes macetas en las que habían plantadas hierbas aromáticas para preparar diversos cócteles como el blody Mary o la limonada) Continuamos hacia otra colonia de pingüinos africanos, Betty´s Bay. Pasamos el resto de la tarde sentados en la costa de Hermanus contemplando ballenas australes. Aquí podríamos haber hecho una excursión para ver el temido tiburón blanco pero al final decidimos dejarlo para otra ocasión (soy un bocado demasiado apetitoso)


Llegamos hasta el Cabo Aghulas, famoso porque es aquí en donde se unen los océanos Atlántico e Índico. Dejamos la costa para visitar Oudtshoorn, un pintoresco pueblecito plagado de granjas de avestruces. Al día siguiente visitamos las Cango Caves, unas preciosas cuevas plagadas de estalactitas y estalagmitas. A medio día paramos en Knysa, famoso criadero de ostras en donde se pueden ver unas espectaculares vistas de su laguna. Para terminar el día visitamos el Parque Nacional Tsitsikamma en donde paseamos rodeados de cascadas, apuntes colgantes, hermosas playas, ...


Desde Port Elizabeth nos dirigimos a nuestra primera reserva de animales, el Parque Nacional Addo, una reserva dedicada principalmente a los elefantes. La verdad es que no puedo explicar con palabras lo emocionante que es ir conduciendo tu coche y encontrarte con una manada de elefantes cruzando la carretera, unas cebras jugueteando muy cerca de nosotros o unos suricatos  vigilando lo que ocurre.


Continuamos nuestro camino hacia el norte del país visitando East London y Durban antes de llegar al Parque Nacional Isimangaliso en Santa Lucía en donde vimos muy de cerca cocodrilos e hipopótamos y en donde visitamos un poblado Zulú.


Los siguientes dos día los pasamos en el pequeño reino de Swazilandia en donde visitamos los Parques Nacionales de Milwane y Hlane. Aquí vimos por primera vez jirafas, rinocerontes (muy muy cerca) y leones!! Qué emocionante.


De vuelta a Sudáfrica, dedicamos tres días a recorrer parte del enorme Parque Nacional Kruger (para que os hagáis una idea, este parque mide unas once veces lo que mide mi isla) Aquí conseguimos ver los big five (elefantes, rinocerontes, búfalos, leones y leopardos) Vimos infinidad de animales como cebras, kudus, guepardos, jirafas, hienas, hipopótamos, gacelas, monos, waterbuck, licaones, 


Después de tanto animal salvaje nos dirigimos hacia la capital del país por la ruta panorama. Un camino plagado de hermosas vistas de valles, cascadas y naturaleza en estado puro. Y con tanto gasto paramos en un pequeño y antiguo pueblo construido en plena fiebre del oro a ver si teníamos suerte con nuestra búsqueda.


El último día lo dedicamos a la capital sudafricana en donde visitamos el Museo del Apartheid en donde se explica la historia reciente del país y nos hace darnos cuenta de que no hace tanto tiempo en el que la discriminación por el color de la piel se veía como algo normal. Este país está haciendo un enorme esfuerzo por dejar atrás esta historia reciente y mira al futuro lleno de esperanza.


¿Qué os ha parecido? Increíble ¿verdad? No puedo más que recomendaros que visitéis Sudáfrica, un país hermoso lleno de contrastes. Ahora vamos a por la receta.


Nosotros probamos el bobotie de carne de avestruz y el de carne de kudu, ambos deliciosos. Como me explicaron en uno de los restaurantes en el que lo comimos, hay numerosas recetas de bobotie. Como pasa con las recetas tradicionales, en cada familia se prepara de un modo distinto. Hay quien usa mermelada de albaricoque en vez de chutney, o azúcar moreno en vez de mermelada. Los condimentos que se usan varían según a quién le preguntes así que yo os traigo el bobote que más me gustó. Para prepararlo vamos a necesitar.


Comenzamos dorando la cebolla picadita con un poco de aceite de oliva. Cuando esté transparente le añadimos la carne picada y rehogamos. Incorporamos las especias, el curry, la cúrcuma, el pimentón, el jengibre fresco rallado, la hoja de laurel y el azúcar moreno. Salpimentamos, removemos bien y continuamos rehogando a fuego medio.


Incorporamos las pasas y las almendras troceadas (no muy pequeñas) y regamos con un chorrito de vino tinto. Dejamos que el alcohol se evapore antes de añadir el caldo de carne y lo dejamos cocinar hasta que el caldo se reduzca completamente.


Retiramos la hoja de laurel y ponemos la carne en un molde apto para horno. Lo cubrimos con la mezcla de los huevos batidos con un chorrito de nata y lo llevamos al horno precalentado a 200º durante unos quince minutos o hasta que se cuaje el huevo. 


Servimos el bobotie con unas láminas de plátano maduro, un poco de mermelada de albaricoque y arroz blanco. Ya tenemos un exótico y delicioso plato con el que conquistar a nuestros comensales. Espero que os guste.


jueves, 13 de noviembre de 2014

Cupcakes de vainilla sin azúcar


Mañana se celebra el día mundial de la diabetes así que aquí va mi contribución. Mi padre es diabético desde hace algo más de veinticinco años y siempre se queja de que le preparo dulces a todo el mundo y nunca le hago nada que él se pueda comer así que sabiendo que tiene toda la razón y que es un goloso empedernido me he puesto a investigar sobre cómo endulzar un postre para un diabético y tras probar con muchos productos he dado con la tagatosa. El resultado ha sido fantástico así que aquí van los ingredientes.


Con esta cantidad de ingredientes a mí me han salido tres hermosos cupcakes pero si queréis más sólo tendréis que doblar las cantidades. Comenzamos mezclando la tagatosa con la mantequilla a temperatura ambiente. Le añadimos el huevo y el extracto de vainilla y finalmente incorporamos la harina y la levadura tamizadas.


Ponemos nuestras cápsulas de papel en un molde metálico y las rellenamos tres cuartas partes. las introducimos en el horno precalentado a 175º durante unos 15 minutos o hasta que veamos que están completamente cocinadas. Las sacamos del horno y las dejamos atemperar 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla para que se enfríen del todo.


Para la cobertura simplemente he montado nata con una cucharada de tagatosa y unas gotas de extracto de vainilla y para decorar he fundido un poco de chocolate sin azúcar y con ayuda de un molde he hecho estas mini tabletas de chocolate. A mi padre le han encantado así que me animaré a hacer otros cupcakes de otros sabores a ver que tal me quedan ya os iré contando. Espero que los probéis. Si no sois diabéticos y queréis hacerlos con azúcar simplemente poned el doble de azúcar que de tagatosa.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Atún en adobo


Esta es una de mis recetas favoritas de la cocina canaria. Ya de pequeña me encantaba y eso que siempre he sido más carnívora, pero donde esté un buen atún en adobo que se quite todo lo demás. Como ocurre con la comida tradicional, hay tantas recetas como casas en las que se cocina así que aquí os voy a dejar mi receta de atún en adobo. Vamos a necesitar


Comenzamos preparando el adobo y para ello pelamos una cabeza de ajos y le quitamos la cimiente. Lo ponemos en un almirez (mortero) junto con una pizca de sal, el orégano, el pimentón, el tomillo y el laurel y machacamos hasta conseguir una pasta.


Le vamos incorporando poco a poco el aceite y el vinagre y con el adobo embarramos los filetes de atún, con cuidado para que no se rompan. Lo dejamos macerando al menos 24 horas, aunque yo lo dejo incluso 48 horas para que se impregne bien de todos los sabores.


En una sartén bien caliente con una pizca de aceite doramos el atún por ambas caras. Con el adobo resultante yo suelo pasarlo por la sartén y darle un hervor para servir junto al pescado. así tendremos una excusa para mojar pan. Sencilla, verdad?? Pues no os podéis imaginar lo bueno que está así que os animo a probarlo.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Islas flotantes en crema inglesa


Este es un postre sencillo y delicioso con el que podremos sorprender a más de uno. A nosotros nos ha encantado así que espero que os guste a vosotros también. La receta la descubrí viendo un programa de Canal cocina. Aquí van los pocos ingredientes que vamos a necesitar.


Comenzamos preparando la crema inglesa y para ello ponemos la leche a hervir junto con el extracto de vainilla. Mientras hierve la leche batimos las cuatro yemas con el azúcar hasta que blanqueen y reservamos las claras en la nevera.


Bajamos el fuego de la leche e incorporamos las yemas batidas con el azúcar y removemos continuamente hasta que espese y tome la consistencia de una crema ligera. Lo retiramos del fuego y lo dejamos enfriar completamente en el frigorífico.


Mientras tanto montamos las claras a punto de nieve junto con las dos cucharadas de azúcar glas. Partimos las claras en cuatro y las cocemos en el microondas durante veinte segundos. Por último preparamos el caramelo líquido y para ello ponemos el agua y el azúcar en una sartén pequeña y dejamos que hierva hasta conseguir el color del caramelo deseado.


Para montar el postre simplemente rellenamos los vasitos hasta la mitad con la crema inglesa y lo cubrimos con las claras cocinadas. Decoramos con unas gotas de caramelo y listo. Lo dejamos enfriar en la nevera antes de consumirlo y disfrutar de esta delicia.


domingo, 2 de noviembre de 2014

Huevos a la escocesa.

Ya estamos de regreso de nuestras maravillosas vacaciones sudafricanas y la verdad es que volvemos enamorados de este hermoso país, de sus paisajes, su gente y su gastronomía. A ver si esta semana me da tiempo de preparar un resumen del viaje y así conocéis algo más de nuestras vivencias.


Este es uno de los platos más conocidos de la gastronomía británica y desde luego es uno de los preferidos en mi casa así que aquí os dejo los ingredientes que vamos a necesitar.


Para comenzar a elaborar esta receta podremos los huevos de codorniz a cocer (yo puse la docena por si alguno se rompía o se estropeaba a la hora de pelarlo) Los dejaremos en agua hirviendo algo menos de cinco minutos y los pasaremos a un cuenco de agua con hielo para cortar la cocción. Para pelarlos simplemente los hacemos rodar presionando con la mano para que se agriete toda la cáscara y la retiramos con cuidado.


Quitamos la piel de las salchichas y mezclamos la carne con el pimentón, la nuez moscada y las hierbas provenzales. Salpimentamos y removemos bien. Para formar las bolas de carne cogemos una buena porción de carne en la palma de la mano y la aplastamos. En el centro colocamos un huevo de codorniz cocido y lo recubrimos con la carne formando estas pequeñas bolas.


Una vez formadas todas las bolas las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado y las freímos en pequeñas tandas en abundante aceite de oliva no muy caliente (para que de tiempo a que se cocine la carne). Una vez bien doradas las sacamos y las dejamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.


Para servirlo suelo acompañarlos de una salsa que hago batiendo tres cucharadas de mahonesa, con dos de miel y una de mostaza antigua. Está de rechupete y en casa nos encanta. Espero que os guste tanto como a nosotros así que no queda más que probarlo.