lunes, 19 de septiembre de 2016

Mini tortitas de coliflor especiada.


Me encantan las especias así que desde que descubrí esta receta en pinterest se ha convertido en una de nuestras favoritas. Es muy sencilla de hacer y es uno de nuestros aperitivos favoritos cuando vienen los amigos a casa. Para prepararlas vamos a necesitar...


Comenzamos haciendo la coliflor en el horno y para ello separamos las flores, las ponemos sobre una bandeja cubierta con papel para hornear, le añadimos sal y un poco de aceite y la cocinamos a 200º durante unos veinte minutos (a media cocción les damos la vuelta para que se hagan por todos lados)
Mientras vamos haciendo la salsa para acompañar. Picamos la chalota y la cocinamos en una sartén con un poco de aceite hasta que esté traslúcida. Mezclamos el yogur griego (separamos dos cucharadas para las tortitas) y lo mezclamos con la chalota, las dos cucharaditas de zumo de limón y una pizca de sal. Reservamos en la nevera.


Una vez cocinada la coliflor la ponemos en una picadora y la trituramos. La ponemos en un bol y la mezclamos con los dos huevos batidos, las dos cucharadas de yogur griego, las dos de harina, las rebanadas de pan trituradas, el ajo prensado, un puñadito de cilantro bien picado y las especias. Añadimos un cuarto de cucharadita de sal y mezclamos todo bien. Lo cubrimos con film trasparente y lo llevamos a la nevera al menos tres horas.


Una vez pasado el tiempo formamos las tortitas con las manos y las vamos cocinando en una sartén con un poco de aceite a fuego medio. Dejamos que se dore por ambos lados y lo sacamos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Repetimos el mismo proceso hasta terminar con toda la masa.


Para mantener las tortitas calientes podemos meterlas en el horno a 200º hasta que estén todas hechas y las sirvamos. También están muy buenas frías así que podéis hacerlas con anterioridad y servirlas frías o calientes, como más os guste. Eso sí, acompañadas de la salsa que hemos hecho. Está para chuparse los dedos.


lunes, 12 de septiembre de 2016

Tarta mousse de sandía sin azúcar.


Ya sabéis que mi padre es diabético así que cuando hay reuniones familiares le preparo algún postre. Siempre me ha pedido que le vuelva a preparar esta deliciosa tarta de panna cotta y sandía sin azúcar pero a mí se me apetecía hacer algo diferente así que le hice esta tarta de mousse de sandía: Para prepararla vamos a necesitar:


Comenzamos preparando la base de galletas y para ello las trituramos bien y las mezclamos con la mantequilla derretida. Cubrimos la base de un molde desmoldable y presionamos con el culo de un vaso plano para que nos quede una base bien compacta. Lo metemos en la nevera.


Ponemos las hojas de gelatina a remojo con agua fría. Mientras se hidrata la gelatina ponemos la sandía triturada y sin pepitas en un cazo junto con la tagatosa (si queremos hacerla con azúcar pondremos el doble de cantidad que de tagatosa). Cuando el puré de sandía hierva le añadimos las hojas de gelatina bien escurridas y removemos hasta que se disuelvan. Dejamos que se enfríe a temperatura ambiente.


Montamos la nata bien fría (debe tener al menos el 35% de materia grasa) y la mezclamos con el puré de sandía con movimientos envolventes. Montamos las claras a punto de nieve y la vamos incorporando poco a poco a la mezcla de nata y sandía con movimientos envolventes para que no se nos bajen.


Vertemos el relleno en el molde (yo uso uno desmontable de Lekue) y lo dejamos en la nevera hasta que cuaje (mejor si es durante toda la noche) A mí me sobró algo de relleno así que lo vertí en vasitos individuales y se los congelé a mi padre para que se los coma de vez en cuando. 


Una vez la tarta esté bien cuajada la decoramos con bolitas de sandía. Si no se va a consumir pronto mejor pintar las bolitas de sandía con un poco de gelatina diluida en agua caliente con una pizca de tagatosa para que no se nos sequen en la nevera. Ya tenemos la tarta lista.


lunes, 5 de septiembre de 2016

Tarta helada de dulce de leche y ambrosías Tirma.


Esta es una tarta súper sencilla de hacer por lo que se convierte en perfecta para el verano ya que simplemente tenemos que mezclar los ingredientes y esperar a que se congele. Fácil, verdad?? Vamos con la lista de ingredientes


Comenzamos preparando la base de esta tarta helada y para ello trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla fundida hasta conseguir una textura de arena húmeda. Ponemos esta mezcla en un molde de unos 22cm y presionamos con la ayuda de un vaso con el fondo plano para dejar la base compacta y lisa.


En un bol mezclamos la leche condensada y el dulce de leche. Batimos bien hasta que se integren. Reservamos y mientras montamos la nata. Para que monte bien debe ser una nata que contenga al menos 35% de materia grasa y que esté bien fría.


Mezclamos la nata montada con la leche condensada y el dulce de leche y le añadimos unas 25 ambosías (si son Tirma mucho mejor) cortadas en trocitos. Removemos bien con una espátula para que los trozos de ambrosía se repartan por toda la mezcla.


Vertemos nuestro relleno en el molde, sobre la base de galleta. Alisamos la parte superior y la cubrimos con film trasparente antes de llevarla al congelador al menos 4 horas para que nuestra tarta quede completamente congelada.


A la hora de servir desmoldamos nuestra tarta y le añadimos las cinco ambrosía que nos quedaban cortadas en trozos a modo de decoración. Servimos rápido antes de que la tarta se nos descongele y a disfrutar de este manjar!!


lunes, 29 de agosto de 2016

Albóndigas con tomate y un toque de canela.


Desde que vi esta receta en el blog de mi gran amiga Teresa supe que me iba a encantar y la verdad es que me quedo corta. Quedan muy jugosas y el toque de canela me ha encantado así que os animo a probarlas. Para hacerlas vamos a necesitar...


Comenzamos preparando las albóndigas y para ello ponemos las dos rebanadas de pan de molde a remojar en un poco de leche. En un bol mezclamos la carne picada con el huevo, la canela y el ajo prensado. Exprimimos las rebanadas de pan para quitar el exceso de leche y las desmigajamos sobre la mezcla de la carne. Salpimentamos y formamos las bolitas de carne.


Podemos hacer las albóndigas en el horno o freírlas en abundante aceite. Si decidimos freírlas las pasaremos primero por harina y luego las doraremos en abundante aceite caliente. Sólo hay que dorarlas porque el interior se terminará de hacer en la salsa. Si preferimos hacerlas al horno las metemos en el horno precalentado a 200º durante unos quince minutos para que se doren por fuera.


Para la salsa ponemos la cebolla bien picada y los dientes de ajo prensados a pochar en un poco de aceite. Añadimos la pimienta de cayena y rehogamos bien. Si no nos gusta muy picante es el momento de retirar la cayena, justo antes de incorporar los tomates triturados.  Añadimos sal, el azúcar, el tomillo, el pimentón, la hoja de laurel, la canela y el vino. Llevamos a ebullición para que el alcohol se evapore y bajamos el fuego para que nuestra salsa se cocine lentamente al menos media hora. Probamos y rectificamos de sal o azúcar.


Una vez pasada la media hora retiramos la canela e incorporamos las albóndigas. Le damos un hervor  y apagamos el fuego. Dejamos reposar para que las albóndigas se empapen de la salsa y cojan todo su sabor. Ya tenemos listas estas deliciosas albóndigas.

lunes, 22 de agosto de 2016

Kasutera.


La Kasutera es un típico bizcocho japonés descendiente de la Castella portuguesa. Es un bizcocho súper esponjoso con el que solíamos desayunar en nuestro viaje a Japón. Es muy fácil de hacer y aguanta perfectamente un par de días así que se ha convertido en un desayuno muy recurrente en casa. Para hacerlo vamos a necesitar


Comenzamos batiendo los huevos y el azúcar con unas varillas eléctricas hasta que tripliquen su volumen. Mezclamos las cinco cucharadas de miel con las dos cucharadas de agua caliente y se las añadimos a los huevos batidos con el azúcar. Mezclamos bien.


Poco a poco vamos incorporando la harina de fuerza tamizada y removemos con una espátula para evitar que se nos baje el volumen del bizcocho. Engrasamos un molde rectangular y añadimos la masa.


Lo metemos en el horno precalentado a 160º durante una hora (si dividimos la masa en dos moldes pequeños lo tendremos listo en media hora) Una vez transcurrido el tiempo pinchamos con una brocheta para comprobar que el bizcocho está hecho y lo sacamos del horno. 


Lo dejamos atemperar 5 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla. Mientras aún está caliente lo glaseamos con la mezcla de agua caliente y miel. Dejamos que se enfríe completamente y ya podemos disfrutar de este delicioso y esponjoso bizcocho.


lunes, 15 de agosto de 2016

Cheesecake de fresa en vasitos.


Esta es una de esas recetas que surge cuando abres la nevera y ves lo que hay dentro. Tenía una tarrina de queso para untar y unas fresas que estaban madurándose demasiado por lo que era urgente hacer algo con ellas. Se me ocurrió hacer una crema de queso acompañada de una compota de fresas y este es el resultado, simple y delicioso. Para prepararlo vamos a necesitar:


Comenzamos preparando la compota de fresas así que diluimos la maicena en un poco de agua fría, troceamos las fresas y las ponemos en un cazo junto con el agua, el azúcar y la maicena diluida. Lo llevamos a ebullición y dejamos que la compota espese. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.


Trituramos las galletas y las mezclamos con una cucharada de mantequilla derretida. Distribuimos las galletas en los vasitos y reservamos. Ahora es el turno del cheesecake así que batimos el queso crema con el zumo de los dos limones y la leche condensada. Si vemos que ha quedado poco dulce podemos añadirle un poco más de leche condensada, dependiendo de nuestro gusto.


Rellenamos los vasitos con la crema de queso, dejando espacio para rellenar con la compota de fresa. A mi con estas cantidades me ha dado para siete vasitos y ha sobrado algo de galleta y algo de compota de fresas.


Después de rellenar los vasitos los llevamos a la nevera para que se enfríe por completo antes de consumirlo. Estos vasitos están buenísimos y como podéis comprobar son muy fáciles de hacer así que espero que lo probéis.


lunes, 8 de agosto de 2016

Rollitos de pollo, mostaza y miel.


Esta es una de esas recetas sencillas con la que podemos quedar bien con los amigos. Es perfecta para un cumpleaños, para un picoteo informal o incluso para llevárnosla a la playa. La receta surgió como una receta de aprovechamiento ya que me había sobrado algo de pollo asado y algo de la salsa de mostaza y miel que suelo hacer para una de nuestras ensaladas favoritas (aquí tienes la receta) Para prepararlos vamos a necesitar


Si nos ha sobrado algo de pollo asado simplemente lo desmenuzamos o lo trituramos. Si no tenemos podemos dorar un par de felices de pechuga y triturarlos una vez frío. Hacemos la salsa mezclando la mahonesa con la mostaza, la miel y la leche. Removemos hasta que se integren todos los ingredientes. Si vemos que la salsa queda aún espesa le podemos añadir un poco más de leche (tenemos que conseguir una consistencia de nata espesa)


Mezclamos el pollo triturado y la salsa hasta conseguir una masa uniforme. Rallamos la zanahoria y picamos finamente la col y la col lombarda. Untamos una buena cucharada de masa de pollo en la tortilla mexicana y añadimos un poco de zanahoria y de la mezcla de las dos coles. Enrollamos con cuidado y cortamos en porciones individuales. Ya lo tenemos listo. No me diréis que no es fácil y podemos idear un montón de rellenos distintos cambiando la salsa o las verduras.