lunes, 23 de mayo de 2016

Chowder de coliflor.


Me encanta la coliflor, la tomo asada, rebozada, en tortilla, ... así que no es de extrañar que cuando vi esta receta en pinterest la guardé en favoritos. Un chowder es una especie de sopa cremosa muy típica en Estados Unidos, uno de los más típicos es el clan chowder (crema de almejas) y es delicioso, lo probé en San Francisco pero aún no lo he preparado en casa. Tengo publicado un con chowder y hoy os traigo una crema de coliflor para chuparse los dedos. Para prepararlo vamos a necesitar


Comenzamos preparando en beicon y para ello lo cortamos en tiras finas y lo doramos en una sartén hasta que esté crujiente. Lo sacamos a un plato con una servilleta de papel para que absorba toda la grasa sobrante y lo dejamos a parte.


En un caldero ponemos un chorrito de aceite y añadimos los dientes de ajo prensados junto con la cebolla, los tallos de apio y las zanahorias cortados en trocitos. Los cocinamos a fuego medio durante unos cinco minutos, removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue. Incorporamos los ramilletes de coliflor y la hoja de laurel y seguimos cocinando otros cinco minutos hasta que la verdura se ablande.


Mientras tanto hacemos una bechamel en un cazo. Ponemos las dos cucharadas de mantequilla y cuando esté derretida añadimos la harina y removemos hasta que la harina se cocine y tome un tono algo más oscuro. Incorporamos la leche caliente y removemos para que no se formen grumos. Salpimentamos e incorporamos al caldero de las verduras.


Incorporamos el caldo de pollo y removemos para que todos los ingredientes se mezclen bien. Subimos el fuego y llevamos la crema a ebullición. Reducimos a media temperatura y lo dejamos cocinar unos doce o quince minutos, hasta que que la verdura esté tierna, pero entera. Probamos y rectificamos de sal y pimienta. Servimos con un poco de perejil picado y algo de beicon frito y listo. Ya podemos disfrutar de este sabroso chowder.


lunes, 16 de mayo de 2016

Pavlova de fresas con nata y chocolate.


Se me hace la boca agua sólo de pensar en lo bueno que estaba este postre. La pavlova es una tarta hecha con merengue horneado, nata montada y fruta aunque también la podemos encontrar con otros rellenos como el chocolate o con brownies y caramelo salado como en esta receta que hice para mi cumpleaños. Para preparar esta versión vamos a necesitar...


Comenzamos preparando el merengue y para ello debemos tener las claras a temperatura ambiente. Las ponemos a batir junto con el creemos tártaro y una pizca de sal y en cuanto cojan cuerpo le vamos añadiendo poco a poco el azúcar glas y la maicena tamizados. En el último momento añadimos la cucharada de vinagre. Seguimos batiendo hasta conseguir un merengue firme y brillante. En dos papeles de hornear dibujamos tres rectángulos del tamaño del plato de presentación (yo hice cuatro y me vino bien porque uno se me rompió) y los rellenamos con el merengue. Nos ayudamos con una espátula pequeña para hacer las capas uniformes. 


Tendremos el horno precalentado a 175º antes de introducir nuestras placas con los merengues. Bajamos la temperatura a 125º y los cocinamos durante 30 minutos. Volvemos a bajar la temperatura a 100º y seguimos horneándolos durante una hora más. Una vez transcurrido el tiempo apagamos el horno y dejamos que los merengues se enfríen completamente dentro del horno cerrado. Mientras tanto montamos la nata con un par de cucharadas de azúcar y una cucharadita de extracto de vainilla. Cortamos las retas en trozos pequeños y derretimos una tableta de chocolate negro.


Para montar la tarta ponemos una planta de merengue horneado, lo cubrimos con nata montada, con trocitos de fresa y con hilos de chocolate fundido. Hacemos otra capa igual y terminamos la última capa con la nata, las fresas y el chocolate fundido. Ya tenemos la tarta lista para comer. No os aconsejo que la dejéis montada de un día para otro ya que el merengue comería humedad y se estropearía la tarta. Espero que os guste.


lunes, 9 de mayo de 2016

Costillas glaseadas con salsa hoisin.


¿No se os hace la boca agua? A mi me pasó en cuanto vi la receta en la revista de Donna Hay. Ni corta ni perezosa me fui a comprar las costillas para hacerlas ese mismo día. Mi carnicero me aconsejó unas costillas con pancita y la verdad es que estaban para chuparse los dedos, incluso le bajé un trozo para que la probara (hay que llevarse bien con el carnicero para que te de los mejores cortes) Bueno, para preparar estas costillas vamos a necesitar


Comenzamos precalentando el horno a 180º. En un bol ponemos la salsa hoisin. la salsa de ostras, el agua, el azúcar, los dientes de ajo prensados y una cucharada de jengibre fresco rallado y lo mezclamos bien. Ponemos las costillas en un bandeja grande apta para el horno y las cubrimos con la mezcla de las salsas que hemos hecho. 


Tapamos la bandeja con papel de aluminio y lo horneamos durante una hora y cuarto. Quitamos el alumno y seguimos cocinando veinticinco minutos más. Subimos la temperatura a 200º y cocinamos durante 20 minutos más (durante este tiempo le di la vuelta a las costillas para que se doraran por ambos lados y quedaran bien glaseadas) Las sacamos del horno y las dejamos que pierdan algo de temperatura para poder comérnoslas con las manos!! Nosotros somos dos en casa por lo que congelé una buena cantidad de costillas. Quedan deliciosas así que anímate a probarlas.


lunes, 2 de mayo de 2016

Red velvet cheesecake con base de cookie.


Mis hermanas suelen pedirme muy a menudo que les prepare un red velvet (como éste que le hice a mi hermana Noemí por su cumple) así que para el cumpleaños de mi hermana pequeña le preparé este impresionante cheesecake. Para hacerlo vamos a necesitar:



Comenzamos preparando la masa de galletas por lo que en un bol mezclamos la mantequilla blanda con la leche, los dos azúcares, la vainilla y la harina. Batimos bien para que se integren todos los ingredientes y por último incorporamos las pepitas de chocolate. 


Forramos un molde de 18cm con papel para hornear y cubrimos el fondo con la masa de galleta. Lo metemos en la nevera mientras preparamos el cheesecake. En el bol de nuestra batidora ponemos el queso crema a temperatura ambiente junto con el azúcar y el sour cream y batimos hasta conseguir una masa cremosa. le añadimos el cacao tamizado y continuamos batiendo hasta incorporarlo.


Vamos incorporando a nuestra masa los huevos de uno en uno mientras continuamos batiendo y finalmente añadimos la vainilla y el colorante rojo. Sacamos el molde de la nevera y le añadimos la masa del cheesecake.


Llevamos el molde al horno precalentado a 180 grados y lo dejamos hornear durante una hora más o menos (o hasta que veamos que la tarta esta cocinada) lo dejamos enfriar completamente sin desmoldar y lo dejamos toda la noche en el frigorífico.


Al día siguiente lo desmoldamos y ya tenemos un delicioso cheesecake para compartir con la familia o los amigos (procurad tener gente en casa que sí no os lo comeréis de una sentada)


lunes, 25 de abril de 2016

Baingan bharta (curry indio de berenjena)


Esto es una especie de pisto de berenjenas pero al más puro estilo indio, o sea, cargado de especias, como nos gusta en casa. La receta está adaptada del blog de rico sin azúcar un blog que suelo consultar muy a menudo para prepararle cosas ricas a mi padre. En esta ocasión es una receta de verduras que nos ha encantado y para la cual vamos a necesitar:


Comenzamos preparando la berenjena para lo cual la lavamos y la partimos a lo largo por la mitad. Hacemos unos cortes en la carne de berenjena y la envolvemos en film trasparente. La llevamos al microondas a máxima potencia durante unos tres o cuatro minutos (dependiendo del tamaño de la berenjena) hasta que esté tierna y dejamos que se enfríe.


Picamos la cebolla y los dientes de ajo y los añadimos a una sartén con un chorrito de aceite. Sofreímos hasta que la cebolla se vuelva traslúcidas y le añadimos los tomates cortados en trozos (sin pelar) 


Dejamos que el agua que suelta los tomates reduzca un par de minutos antes de añadir todas las especias. Removemos bien y cocinamos a fuego bajo mientras troceamos la berenjena, la salpimentamos y la incorporamos a la sartén junto con los guisantes (yo los puse congelados ya que en un momento, con el calor se descongelan)


Dejamos que se cocine todo junto a fuego bajo unos cinco minutos y listo, ya tenemos este curry vegetariano listo para comer. Yo lo acompañé con un poco de arroz basmati y arroz salvaje pero se puede comer perfectamente solo, como entrante o preparar el pisto con algo de carne o pollo.

lunes, 18 de abril de 2016

Snikerdoodle.


Estas galletas son un vicio, son suaves y con un delicioso sabor a canela que las hace perfectas para una tarde de esas en las que se te apetece tirarte en el sofá a leer un buen libro. Para prepararlas vamos a necesitar...


Comenzamos tamizando el un bol la harina, el cremor tártaro y el bicarbonato y dejamos a un lado. En el bol de nuestra batidora continuamos batiendo el azúcar junto con la mantequilla blanda hasta que quede una masa cremosa. Incorporamos los ingredientes secos y mezclamos bien. 


Formamos bolitas de unos 20 gramos cada una y las rebozamos en la mezcla de azúcar y canela. Las colocamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel para hornear y las aplastamos un poco con la palma de la mano. Dejamos espacio alrededor de cada una porque en el horno crecen (yo las hice en tandas de 9) 


Las metemos en el horno precalentado a 175ª durante unos ocho minutos o hasta que comiencen a dorarse. Las sacamos y dejamos que reposen en la bandeja un par de minutos antes de pasarla o una rejilla para que se enfríen completamente. Ya tenemos un montón de galletas para disfrutar de esas tardes de morriña en el sofá.


lunes, 11 de abril de 2016

Panna cotta de turrón.


Esta receta la tengo guardada del blog Manzana y canela y como aún tengo turron de las pasadas Navidades le voy dando salida con recetas tan deliciosas y sencillas como ésta. Para preparar esta rica panna cotta vamos a necesitar:


Comenzamos hidratando la gelatina en un bol con un poco de agua fría. Trituramos el turrón y lo ponemos en un cazo junto con la nata, la leche y el azúcar. Lo calentamos a fuego medio sin dejar de remover y lo retiramos del fuego en cuanto comience a hervir. 


















































Escurrimos bien la gelatina y la añadimos al cazo. Removemos bien para que se deshaga y repartimos la crema en los vasitos en los que vayamos a presentar la panna cotta. Dejamos atemperar los vasitos y en cuanto ya no estén calientes los metemos en la nevera al menos cuatro horas para que se cuajen.


Una vez cuajada preparamos la salsa de chocolate y para ello ponemos nata en un cazo y cuando comience a hervir la apartamos del fuego y le añadimos el chocolate troceado. Removemos bien hasta que el chocolate se derrita por completo.


Vertemos la salsa de chocolate sobre cada panna cotta y volvemos a llevarlo a la nevera para que coja consistencia. Justo antes de servir lo decoramos con unos granitos de almendra crocante y listo ya tenemos un postre sencillo con el que dar salida a ese turrón que nos ha sobrado de la Navidad.