lunes, 17 de febrero de 2020

Salteado de garbanzos y setas


Esta receta me la guardé en Instagram de @muriel_is_cooking para hacérsela a mi marido ya que le encantan este tipo de salteados y desde entonces se ha convertido en una de esas recetas que haces menudo. Es súper sencilla y perfecta para comer legumbres de una forma rápida y deliciosa. Para prepararlo vamos a necesitar:


Comenzamos dorando, en un poco de aceite de oliva, la cebolla y los ajos bien picaditos. Incorporamos el jengibre rallado y las setas troceadas y cocinamos fuego vivo hasta que se hagan. Incorporamos los garbanzos lavados y escurridos junto con un buen chorro de salsa de soja. Salteamos un minuto para que se integren los sabores y servimos con un poco de perejil picado. Si nos gusta lo picante podemos añadirle una guindilla junto con el jengibre. Lo dicho, sencillo y delicioso.

lunes, 10 de febrero de 2020

Red Velvet para San Valentín


No hay una tarta que me enamore más que la red velvet. Mis hermanas siempre me la piden pero se me apetecía hacer otra receta distinta a la que tengo publicada aquí. Esta vez me he guiado por la receta que Cristina, de Un pedacito de cielo publicó en My Karamelli. Para hacerla vamos a necesitar:


Comenzamos tamizando la harina junto con la sal y el cacao y reservamos. Batimos el aceite con el azúcar y añadimos los huevo de uno en uno mientras batimos hasta conseguir una mezcla esponjosa. Incorporamos la vainilla y batimos. Añadimos el colorante al buttermilk y mezclamos para ver el color que nos quedará (si no vemos suficiente intensidad podemos añadir más colorante)


Añadimos la mitad de la mezcla que tamizamos al principio y cuando esté integrada incorporamos el buttermilk. Terminamos con el resto de harina y cacao. Mezclamos el bicarbonato con el vinagre y lo vertemos en la masa. Mezclamos hasta integrarlo por completo. Repartimos la masa en tres moldes engrasados (los míos son de 16cm) y los llevamos al horno precalentado a 180º para cocinarlos 30 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. Dejamos atemperar sobre una rejilla 10 minutos antes de desmoldar y los envolveremos en film trasparente para llevarlos a la nevera en caliente (así quedarán más jugosos)


Para la crema de queso batimos la mantequilla, que debe estar a temperatura ambiente, junto con el azúcar hasta que quede una crema esponjosa. Añadimos la vainilla y el queso crema bien frío y batimos un poco a velocidad baja. Para evitar que se nos corte la crema terminamos de integrar con una espátula. Rellenamos cada capa con esta crema de queso y decoramos con lo que nos ha sobrado.


lunes, 3 de febrero de 2020

Pudding de bizcocho de chocolate


A mí, como a todo el mundo, también se me pegan los bizcochos. Eso es lo que me pasó con este bizcocho de chocolate y café que le hice a mi hermana. Y qué hice con el desastre? Pues una parte nos la comimos pero la mayoría lo usé para hacer este increíble pudding de mi amiga Laura de Laubeleal. Ella lo hace con pan pero ya les digo yo que con bizcocho también queda espectacular. Para hacerlo vamos a necesitar:


Comenzamos batiendo el azúcar junto con los huevos, el cacao, la canela, la leche, la crème fraîche, la vainilla. Una vez integrados todos los ingredientes añadimos el bizcocho de chocolate cortado en trozos medianos. Engrasamos un molde con un poco de mantequilla y vertemos la mezcla. Añadimos los trozos de chocolate repartiéndolos por todos lados.


Llevamos al horno precalentado a 180º y cocinamos durante unos 45 minutos o hasta que veamos que la masa está cocinada. Una vez saquemos el pudding del horno lo cubriremos con la mezcla del chocolate fundido con la nata y lo dejaremos enfriar. Solo está bueno pero con un poco de helado de vainilla son palabras mayores. 

lunes, 27 de enero de 2020

Albondigas al estilo de Jamie Oliver


Me encanta el estilo de cocina de Jamie Oliver, he visto sus programas de televisión, he comprado sus libros y he estado en varios de sus restaurantes así que con esta receta sabía que no podía fallar. Los ingredientes de estas riquísimas albóndigas son:


Comenzamos preparando las albóndigas y para ello mezclamos en un bol los dos tipos de carne con el queso rallado, la cebolla picada, la salsa Worcestershire y el tomillo picado. Formamos las albóndigas (yo las peso para que todas pesen lo mismo y así tarden el mismo tiempo en cocinarse) Las freímos en aceite de oliva y reservamos.


Para la salsa ponemos en una sartén grande la cebolla bien pica dita con un chorrito de aceite. En cuanto esté blanda añadimos el beicon para que se dore. Una vez estén hechos incorporamos la harina y la tostamos para que pierda el sabor a crudo. Añadimos la cerveza, la mostaza, el vinagre y el bovril. Removemos bien hasta que se integren todos los sabores e incorporamos las albóndigas. Cocinamos hasta conseguir una salsa cremosa y listo. 


lunes, 20 de enero de 2020

Chocolate espresso bundt cake


Este bizcocho es uno de los que le hice a mi hermana Sonia para celebrar su cumple en el trabajo. El chocolate y el café casan perfectamente por lo que te animo a que lo pruebes. Los ingredientes que vas a necesitar son:


Comenzamos batiendo el azúcar junto con el aceite y la vainilla. Añadimos los huevos de uno en uno y cuando estén integrados incorporamos la mitad de los ingredientes secos previamente tamizados. Batimos a velocidad baja y añadimos la nata. Seguimos batiendo hasta integrarla antes de incorporara el resto de los ingredientes secos. Por último incorporamos el café caliente y batimos.


Engrasamos bien un molde de bundt cake y lo rellenamos 3/4 partes con la masa (a mí me sobró un poco de masa y con ella hice la base para una tarta de chocolate) Lo llevamos al horno precalentado a 175º durante unos 45 minutos o hasta que al pinchar el palillo salga limpio. Dejamos atemperar fuera del horno 10 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe por completo.


Una vez frío podemos hacer el frosting para este bizcocho para lo que simplemente tenemos que batir juntos todos los ingredientes y cubrir el bundt cake con el resultado. Es un bizcocho muy jugoso y con el frosting de queso se convierte en un bocado irresistible.



lunes, 13 de enero de 2020

Lebkuchen


Nunca he decorado una galleta, me parecía muy complicado, pero en cuanto vi estas galletas típicas alemanas en el blog de Pimienta Dulce supe que tenía que intentarlo y la verdad es que no me puedo quejar del resultado. Ya sabéis que me encanta visitar los mercadillos alemanes en navidad (llevamos cuatro años seguidos) y estas galletas se venden en todos ellos. Para hacer la glasa seguí la receta de María Lunarillos que, para una inexperta como yo, lo explica muy bien. Incluso sin decoración las galletas están buenísimas por lo que aquí les dejo la receta:


Comenzamos tamizando la harina junto con el cacao y las especias en un bol y reservamos. Con ayuda de nuestra batidora mezclamos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir que se integre y quede cremosa. Incorporamos el huevo y la yema y seguimos batiendo antes de añadir la vainilla. 
Incorporamos la miel junto con la ralladura de limón y batimos. Es el momento de agregar la mirad de la mezcla que habíamos tamizado. Cuando se integre a la masa añadimos las tres cucharadas de leche, batimos y terminamos por incorporar el resto de los ingredientes secos.


Estiramos la masa entre dos papeles de cocina dejando un grosor de 5mm. Enfriamos el resultado una media hora en la nevera y cortamos con las formas que más nos gusten. Como era un regalo de navidad yo corté estrellas y copos de nieve pero en Alemania es muy típico cortarlas en forma de corazón grande y decorarlas con un mensaje.
Ponemos las galletas en una bandeja de horno cubierta con papel para hornear y las metemos en el horno precalentado a 175 grados hasta que se doren (a mí me llevó 8 minutos pero todo depende del tamaño de las galletas, las pequeñas tardaron menos) Pasamos las galletas a una rejilla para que se enfríen.


Cuando las galletas estén frías preparamos la glasa. Tamizamos el azúcar las y reservamos. Batimos la albumia con el agua hasta que se deshagan todos los grumos y la mezcla espume. Añadimos el azúcar las tamizado y batimos a una velocidad baja para que el azúcar no salga disparado por todos lados. Batimos bien hasta integrar todo el azúcar y comprobamos la consistencia. Si está muy líquida añadiremos poco a poco más azúcar las tamizado hasta conseguir la textura adecuada. Pasamos a una manga pastelera con una boquilla fina y a dejar volar la imaginación. Decoramos y dejamos que la grasa se seque antes de guardarlas para que se conserven. Este fue un regalo muy especial que hice unas amigas por navidad así que espero que les gusten!



lunes, 2 de diciembre de 2019

Tarta Frozen para Nora


A finales de noviembre fue el cuarto cumpleaños de mi sobrina y ahijada Nora. En cuanto le pregunté la tarta que quería lo tenía muy claro, tenía que ser de chocolate y de Frozen, por supuesto, no podía ser de otro modo porque esta niña está obsesionada con el chocolate y con Frozen! jajajaja. El bizcocho es de chocolate y el relleno de nata con una cobertura de chocolate blanco. Para hacer esta tarta utilicé:

4 huevos
160ml de nata
320ml de buttermilk
480ml de café
240ml de aceite de girasol
2 citas de vainilla
480g de harina
500g de azúcar
90g de cacao puro
8g de levadura
20g de bicarbonato
7g de sal
2 latas de nata ERMOL
10 cdas de azúcar
2 citas de vainilla
300g de chocolate blanco de cobertura
Colorante azul
Fondant blanco
Purpurina comestible
Colorante comestible azul

Comenzamos tamizando juntos la harina, la levadura, el bicarbonato, la sal y el cacao y reservamos. En el bol de la batidora batimos los huevos junto con el azúcar. En cuanto esté incorporada vertemos el aceite, la vainilla, la nata y el buttermilk. Batimos hasta que se mezclen por completo y vamos añadiendo poco a poco la mezcla de los ingredientes secos mientras batimos a velocidad baja. En cuanto esté completamente incorporado vertemos el café caliente (yo he usado descafeinado para los niños) y mezclamos. La masa nos va a quedar bastante líquida.

Para hornearla he dividido la masa en dos partes iguales y las he vertido en un molde engrasado de 22cm. He cocinado cada bizcocho en el horno precalentado a 175 grados unos 55 minutos (o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio) Al sacar el bizcocho del horno lo dejamos atemperar 10 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe por completo. Una vez frío cortamos cada bizcocho en dos capas del mismo grosor cada una (esto lo hacemos con cuidado ya que se pueden romper con facilidad y más con lo grandes que son) Para la tarta he usado tres capas (la cuarta terminó comiéndose como un bizcocho de chocolate sin más)

Para el relleno batimos dos latas de nata Ermol (es una nata vegetal que suelo usar pero si no la consigues puedes hacerlo con nata para montar) con diez cucharadas de azúcar y dos cucharaditas de extracto de vainilla. Dividimos en dos partes y usamos una para el relleno y la otra la teñiremos de azul con unas gotas de colorante alimentario para la cobertura. Montamos la tarta sobre un plato de presentación y vamos rellenando cada capa de bizcocho con nata montada. Una vez rellena le damos una primera capa fina de cobertura y la llevamos a la nevera al menos un par de horas para que se enfríe. Volvemos a cubrir la tarta con la nata teñida de azul y alisamos bien con una espátula. La dejamos en la nevera mientras preparamos el resto de la decoración.

Para la decoración vamos a estirar un poco de fondant blanco para cortar varios copos de nieve de distintos tamaños. Dejamos que se sequen por completo para que se endurezcan (yo los dejé secando de un día para otro) Derretimos el chocolate blanco al baño maría sin dejar de remover con cuidado para que no se nos queme. Dejamos que pierda un poco de calor antes de verter sobre la tarta para que chorree por los laterales (mi ahijada me decía "como si la nieve se derrite" jajaja) y decoramos con un poco de purpurina comestible y con la manga pastelera con una punta de estrella con la cobertura que nos ha sobrado. En el último momento ponemos las estrellas y las decoraciones que se nos ocurran, como la muñeca que utilicé en el centro.La tarta da trabajo pero solo por ver la cara de Nora vale la pena todo el esfuerzo (además, fue todo un éxito)