lunes, 28 de julio de 2014

Fudge popsicles sin azúcar


Mira que me he residido, he estado todo lo que llevamos de verano sin hacer helados pero en cuanto vi estos polos en una revista de Martha Stewart no me pude resistir. Ya sabéis que mi padre es diabético así que adapté la receta para que pudiera probarlos. Aquí va lo que necesitaremos.


Separamos 75 mililitros de leche y disolvemos en ella las dos cucharaditas de maicena. Reservamos. En un cazo ponemos la leche, la nata, el cocoa y la vainilla y lo ponemos a calentar.


Cuando llegue a hervir lo retiramos del fuego y le añadimos la tagatosa o el azúcar y la maicena diluida en leche y mezclamos con ayuda de unas varillas.


Lo volvemos a llevar al fuego y dejamos que espese a fuego medio sin dejar de remover para que no se nos pegue.


Una vez haya cogido la consistencia de unas natillas lo retiramos del fuego y lo vertemos en nuestros moldes para polos. Le ponemos los palitos y lo llevamos al congelador un par de horas (al menos 5)


Pasado el tiempo de congelado sacamos nuestros polos y los desmoldamos. Yo los suelo poner bajo el chorro de agua caliente para que se desmolden con mayor facilidad.


Ya podemos disfrutarlos, eso si, con moderación que debemos repartir las calorías a lo largo de la semana.


viernes, 25 de julio de 2014

Ensalada de Niza



Desde que suben las temperaturas se me apetece comer platos fríos y ligeros como una deliciosa ensalada. En esta ocasión os traigo una combinación de sabores que encanta a mi marido, la ensalada de Niza o nizarda como algunos la conocen. Hay quien le echa papas guisadas o habichuelas pero yo la preparo como me enseñó a hacerla unas chicas francesas que se quedaron en casa. Los ingredientes son:


Es tan sencilla como picar la lechuga (limpia y escurrida), los tomates y los huevos duros. Le añadimos unas aceitunas negras, una lata de atún bien escurridas y las anchoas picadas. Salpimentamos y le añadimos la vinagreta que prepararemos batiendo una cucharada de vinagre de vino con dos cucharadas de aceite de oliva (si es extra mejor) Ya tenemos la ensalada lista, fácil ¿verdad? Pues no tenéis excusa para prepararla.


miércoles, 23 de julio de 2014

Queso batido con mermelada de fresa casera


Éste es un postre sencillo donde los haya y que además está buenísimo. La verdad es que nunca había comprado queso batido hasta que mi hermana Noemi me comentó que ella se lo comía con mermelada para desayunar así que me dije, esto con una mermelada casera tiene que estar de muerte y no me equivoqué. Sólo vamos a necesitar...


Comenzamos haciendo la mermelada y para ello lavamos las fresas y las troceamos. Las ponemos en un bol y le añadimos el azúcar y el zumo de medio limón y las dejamos macerar un par de horas en la nevera (yo las he dejado toda la noche) para que suelten todo su jugo.


Ponemos la mezcla en un caldero a fuego fuerte hasta que comience a hervir, luego bajamos el fuego y lo dejamos que reduzca removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue. 

Cubrimos el fondo de nuestros vasitos con una generosa cucharada de mermelada (o dos) y lo dejamos enfriar antes de cubrir con el queso batido. Lo podemos decorar con unas migas de galleta y listo. Está delicioso así que no lo dejéis de probar.

domingo, 20 de julio de 2014

Pinchos caprese


Éste es un aperitivo perfecto para el verano. Más sencillo imposible y está delicioso. La ensalada caprese es una típica ensalada italiana que se compone de tomate, mozzarella y albahaca. 


Podemos presentarla en un plato, a modo de ensalada tradicional o hacer estos originales pinchitos, perfectos para un aperitivo acompañado de una cerveza bien fresquita.


Pinchamos en una brocheta el extremo de una hoja de albahaca, una bolita de mozzarella, un tomatito cherry y cerramos con el otro extremo de la hoja de albahaca. Lo rociamos con una vinagreta de aceite de oliva virgen extra y vinagre balsámico. añadimos una pizca de sal y listo.


Con unas rebanadas de pan y una cerveza bien fría tenemos el aperitivo perfecto para estas vacaciones.


lunes, 14 de julio de 2014

Tejas de encaje a la naranja


Estas galletas las saqué del precioso blog de Macarena (Bajo una nube de azúcar glas) Son muy sencillas de hacer, desde que las descubrí las he hecho en varias ocasiones (¿verdad Sonia?) y siempre desaparecen en un pis paz. Aquí van los ingredientes que necesitaremos


Es tan sencillo como mezclar todos los ingredientes en un bol y dejarlo reposar en la nevera para que la masa coja un poco de cuerpo. Pasado el tiempo cubrimos una bandeja con papel para horno y ponemos cucharaditas de masa. Hay que dejar bastante espacio entre una y otra porque la masa se expande. Las horneamos en el horno precalentado a 180º durante unos nueve minutos, hasta que los bordes se comiencen a dorar. Mientras horneamos galletas metemos el resto de la masa en la nevera para que no pierda cuerpo. Dejamos enfriar las galletas en la bandeja del horno un minuto y para darles la forma de teja  las despegamos con una espátula o un cuchillo sin punta y las ponemos sobre un rodillo de cocina cubierta con papel de aluminio hasta que se enfríen completamente. Listas, ya tenemos unas deliciosas galletas para merendar.


domingo, 6 de julio de 2014

Hamburguesas y nuestro viaje a Nueva York y alrededores


En junio volvimos a visitar la costa este americana. Desde que estuvimos la primera vez le decía a mi amigo Pedro "tienes que ir a Nueva York" y él siempre me contestaba "cuando vaya iremos juntos" y así fue. Las navidades pasadas planteamos la idea de ir a Nueva York, pero ya que estábamos allí podíamos aprovechar y dar un salto a la capital americana y alguna que otra ciudad que nos pillara de camino. La otra vez me quedé con ganas de ver más de Washington así que aprovechamos y nos quedamos dos días completos es esta grandiosa ciudad. En estos dos día visitamos sus numerosos monumentos y memoriales como el de Washington, Roosevelt, Jefferson, Lincoln, Marthin Luther King, a los caídos en las guerras mundiales, el Corea, en Vietnam... (estos americanos se meten en todos los fregaos), el Capitolio con su impresionante biblioteca y el famoso cementerio militar de Arlington en donde se encuentra la tumba de Kennedy. 


De vuelta a Nueva York hicimos una primera parada en Baltimore, en donde además de degustar sus famosos cangrejos con su típica cerveza, paseamos por el muelle (antes de que nos pillara la lluvia de lleno)


La última parada antes de llegar a la gran manzana fue Philadelphia, una de las ciudades más antiguas del país y su primera capital en donde se firmó la declaración de independencia. Aquí la lluvia nos perseguía y con saña (pocas veces he visto llover tanto, incluso nos llegaron alertas al móvil para avisarnos de la fuerte tormenta) Estuvimos en el Independence Hall, paseamos por sus calles, incluida la zona de chinatown y subimos las escaleras del museo de historia (famosas por salir en la película de Rocky) Como no podía ser de otra forma, también visitamos su antiguo mercado en donde degustamos los famosos bocadillos cheese philly steak (una delicia cargada de grasa)


Y llegamos al plato fuerte del viaje, la ciudad de los rascacielos por antonomasia. Una ciudad vibrante en la que nunca te aburres (o por lo menos yo nunca lo hago) Cargada de emblemáticos edificios, tiendas en las que arruinarte, parques por los que perderte o museos en los que disfrutar. Ya hemos estado dos veces y seguro que al menos una tercera caerá (si puede ser en navidad)


Paseamos por Central Park, cogimos el ferry a Staten Island para ver de cerca la estatua de la libertad, cruzamos el puente de Brooklyn, subimos a la cima del Top on the Rock para ver un espectacular atardecer, comimos en Central Station, nos adentramos en el Bronx, nos emocionamos en el memorial a las víctimas del 11S, visitamos barrios como Chinatown, Little Italy, Soho, Tribeca,  ... hicimos yoga (o lo intentamos) en Bryant Park, visitamos la Bolsa (a ver si pillábamos algo), nos deslumbramos con las luces de Time Square, nos comportamos como niños en jugueterías tan emblemáticas como la FAO Schwarz e incluso le pedí un diamante a mi marido delante de Tiffany´s entre otras muchas cosas. Como veis este viaje no ha tenido desperdicio y es que la Gran Manzana no tiene desperdicio.


En cuanto a compras qué os voy a decir, la tarjeta tiene que estar bien cargada ya que aunque muchas de las cosas son más económicas que aquí, hay tanto donde elegir que no tienes suficiente espacio para llevártelo todo y os lo digo por experiencia ya que tuve que comprar un bolso para traer muchos cacharritos y moldes que compré. 


Visité muchas tiendas y de todas ellas he de destacar la de Le Creuset (habían cosas hasta con el 60% de descuento, lástima que las cacerolas pesen tantísimo), la tienda de William Sonoma cerca de la 5ª Avenida, Sur le table, Whisk justo al lado del Flatiron o Fishs Eddy que está en el 889 de Broadway. Compré de todo y no sólo en estas tiendas sino en otras más pequeñas que encontraba por ahí. La verdad es que disfruté como una enana.


Pocos meses antes había viajado a Nueva York mi queridísima Juana y me insistió mucho que fuera al Chelsea Market. La verdad es que me quedé impresionada ya que no lo conocía. Es un precioso mercado lleno de tiendas gourmet y en donde se puede degustar una deliciosa comida. Nosotros nos decantamos por una sabrosa clam chowder y la langosta a la mantequilla (qué delicia!!)


Nueva York es una ciudad cargada de cultura y esto se ve en la gran variedad de restaurantes que puedes encontrar, desde un archiconocido italiano hasta un restaurante especializado en comida etíope. Sus calles están repletas de camiones de comida en los que se sirven además de los típicos hoy dogs, una variedad de platos y bocadillos increíbles (más de una vez nos acercamos atraídos por sus olores) Visitamos mercados locales y las llamativas tiendas de chinatown. Comimos comida callejera, probé los famosos cannoli en Little Italy, la pizza de la famosa Famiglia, las hamburguesas y el batido del ahora tan de moda Shake and Sack, perritos callejeros, más de una sabrosa ensalada y algo de shushi entre otras muchas comidas. 


Como veis, este viaje ha dado para mucho y en tan buena compañía la verdad es que se disfruta el doble. Llegamos a casa y me para ver las fotos del viaje con mis hermanas preparé una de las comidas que mas relacionamos con la cocina americana, sus famosas hamburguesas. 


Este año nosotros repetimos en un local que nos gustó mucho la primera vez que estuvimos en Nueva York, las deliciosas hamburguesas del Jackson Hole así que intenté recrearla en casa y he de decir que nos encantaron!! Comenzamos preparando los panecillos. Para hacerlos me he guiado de la receta de Webosfritos


En un poco del agua tibia disolvemos la levadura (cuidado con calentar mucho el agua que nos cargamos los principios activos de la levadura) En un bol mezclamos la leche, el resto del agua, el aceite y el huevo batido. En el bol de la batidora ponemos la harina, el azúcar, la sal y hacemos un hueco en medio para incorporar la mezcla de los ingredientes húmedos y la levadura disuelta en el agua. Mezclamos muy bien y comenzamos a amasar con ayuda de la máquina unos diez minutos hasta conseguir una masa elástica y un poco pegajosa. La pasamos a un bol grande engrasado. Cubrimos con un paño y la dejamos levar hasta que doble su volumen (al menos hora y media)


Una vez doblado su volumen sacamos la masa y le sacamos el aire amasando. Dividimos la masa en porciones (podemos hacer 8 panecillos de unos 100 gramos cada uno o 6 panecillos más grandes, de unos 130 gramos cada uno) Formamos una bola con cada porción de masa (el video de webosfritos está muy bien para ver cómo amasar) y las colocamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno. Aplanamos un poco cada bola y la cubrimos con un paño para que vuelvan a levar el doble de volumen (una hora más o menos). Descubrimos nuestros panecillos y los pincelamos con agua (cuidado con no pincharlos para que no se desinflen) espolvoreando encima de cada uno un buen puñado de semillas de sésamo (se caen muchas tras el horneado así que no escatimar) Los metemos en el horno precalentado a 200º, pulverizamos el horno con agua y los horneamos entre 12 y 15 minutos, hasta que se doren. Durante el primer levado de los panecillos podemos preparar nuestras hamburguesas y para ello me he fijado en la receta de Kanela y limón.


Salpimentamos la carne y la mezclamos con el resto de ingredientes hasta incorporarlos. Dividimos en porciones (6 u 8, depende del número de panecillos que hayamos hecho) formando bolas que aplastaremos con la mano y en cuanto estés nuestros panecillos las haremos en la parrilla. Al darles la vuelta les pondremos una loncha de queso para que se funda.


Para montar las hamburguesas podemos usar varios complementos. Yo en esta ocasión las he servido con lechuga, una buena rodaja de tomate, unas lonchas de bacon crujiente y un huevo a la plancha, toda una delicia.


Estaban tan jugosas que casi ni necesitaban salsas, pero si como a mí os gusta un buen pringue con ketchup y mostaza ya sabéis lo que tenéis que hacer. La verdad es que no hay nada como hacer tus propias hamburguesas en casa así que os animo a prepararlas y ya me contaréis qué os ha parecido.


domingo, 29 de junio de 2014

Bundt cake de chips de chocolate y bourbon


Sabéis que me encanta comenzar el día con un pedacito de bizcocho casero así que siempre que la dieta me lo permite hago alguna de estas delicias que voy viendo por la red. En esta ocasión la receta es de El rincón de Bea de donde he sacado un montón de recetas deliciosas. Aquí van los ingredientes que vamos a necesitar.


Comenzamos tamizando los ingredientes secos como la harina, la sal y el bicarbonato. Reservamos y  en otro recipiente mezclamos la buttermilk (si no la conseguimos podemos hacerla mezclando 250ml de leche entera con una cucharadita de zumo de limón o vinagre, lo dejamos reposar cinco minutos y listo) con el bourbon y el extracto de vainilla. 


Troceamos las nueces con los dedos para que no queden muy pequeñas y las ponemos en un bol con las chips de chocolate y dos cucharadas de la mezcla líquida de buttermilk. Añadimos una cucharada de la mezcla de harina y removemos bien para que queden cubiertas y así cuando se horneen no se nos vayan al fondo. 


Ahora ponemos en la batidora la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar. Batimos un par de minutos hasta que blanquee y nos quede una masa esponjosa. Vamos añadiendo los huevos de uno en uno, sin incorporar un huevo hasta que el anterior esté completamente integrado. Vertemos un tercio de la mezcla de harina y batimos antes de incorporar la mitad de la mezcla líquida de buttermilk. Repetimos el mismo proceso y por último añadimos el resto de la harina. Con ayuda de una espátula repartimos los chips de chocolate y las nueces por toda la masa y la vertemos sobre un molde de bundt cake previamente encamisado o engrasado con spray desmoldante.


Metemos nuestro molde en el horno precalentado a 170º durante 50 o 60 minutos o hasta que pinchemos nuestro bizcocho y el palillo salga limpio. Dejamos reposar diez minutos el bizcocho en el molde sobre una rejilla antes de desmoldarlo sobre ésta para dejar que se enfríe completamente. Ya tenemos nuestro bizcocho listo.