lunes, 15 de enero de 2018

Bundt cake de chocolate y zanahoria sin azúcar


Mi padre no era muy amante de la zanahoria así que siempre que podía se la camuflaba en alguna receta y en cuanto vi esta receta sabía que no tendría problema porque con lo goloso que era y con lo que le gustaba el chocolate no iba a poner ningún reparo a este bizcocho. Yo lo hice con tagatosa porque mi padre era diabético pero si en casa podes tomar azúcar simplemente tenemos que cambiar la tagatosa por 180g de azúcar moreno. Para preparar esta bundt vamos a necesitar:


Comenzamos batiendo las yemas de huevo junto con la tagatosa. Una vez bien mezcladas le añadimos el aceite y continuamos batiendo. Incorporamos poco a poco la harina, el bicarbonato, el cacao, la canela y la nuez moscada tamizados. 


Seguimos batiendo para que se incorpore mientras añadimos la zanahoria pelada y rallada. Añadimos las nueces picadas y por último las claras montadas a punto de nieve. Las vamos incorporando con movimientos envolventes para que no se nos baje el volumen. 


Engrasamos los moldes de bundt cake con spray desmoldante y llenamos cada molde hasta 3/4 partes de su capacidad. Los horneamos durante 400 minutos en el horno precalentado a 175º. Una vez comprobado que todos los bundt estén bien cocinados los dejamos atemperar entes de desmoldarlos sobre una rejilla para que se enfríen completamente. 


lunes, 8 de enero de 2018

Pastel de Kiev.


He de reconocer que en cuanto vi esta tarta en las stories de Un pedacito de cielo no me pude resistir y me fui directa a la despensa a ver qué necesitaba comprar para hacerla. Le mandé la imagen a mi hermana pequeña y me dijo que la hiciera para la cena de fin de año y me puse manos a la obra. Lleva varias elaboraciones pero el resultado es tan delicioso que merece la pena el esfuerzo. Para prepararla vamos a necesitar:


La primera elaboración que hay que preparar son los merengueros y para ello ponemos a batir las claras de huevo con una pizca de sal. En cuanto estén semi montadas vamos añadiendo poco a poco el azúcar y seguimos batiendo hasta que nos quede un merengue firme y brillante. Lo pasamos a una manga pastelera con una boquilla de estrella y vamos formando nuestros merenguitos de distinto tamaño sobre una bandeja cubierta con papel de horno. Los metemos en el horno precalentado a 90 grados durante dos horas. Una vez pasado el tiempo apagamos el horno y lo dejamos cerrado al menos cuatro horas más para que se terminen de secar los merenguitos (yo los dejo toda la noche en el horno sin abrir)

Lo siguiente con lo que nos vamos a poner es con el bizcocho genovés. Batimos los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen y en ese momento le vamos añadiendo la harina tamizada poco a poco. Vamos incorporándola con ayuda de una espátula haciendo movimientos envolventes para que no se baje el volumen de los huevos. Cubrimos la base de un molde de 20cm con papel de hornear y no engrasamos las paredes del molde para que la masa se agarre al subir. Vertemos la masa y la llevamos al horno precalentado a 175º durante 35 minutos. Una vez comprobemos que está cocinado lo dejamos enfriar en el molde antes de desmoldarlo. Pasamos un cuchillo o espátula por el molde para separar el bizcocho de las paredes con cuidado de no romperlo. Lo demolamos y lo cortamos por la mitad.


Preparamos el almíbar y para ello calentamos el agua junto con el azúcar hasta que se disuelva y le añadimos la vainilla. Dejamos que se enríe.
Para hacer el buttercream ruso ponemos a batir la mantequilla hasta que blanquee. Una vez esté cremosa y más clara vamos añadiendo la leche condensada poco a poco, teniendo en cuenta que debemos raspar los laterales y el fondo del bol para que todo se mezcle homogéneamente. Batimos unos diez minutos hasta que estén integrados los ingredientes y nos quede una buttercream bien cremosa. 

Ahora toca montar la tarta. Vamos usar el molde en donde cocinamos el bizcocho para ayudarnos a crear la tarta perfecta. Colocamos una base con la mitad del bizcocho y lo humedecemos con almíbar. Ponemos una capa de buttercream y cubrimos con merenguitos. Espolvoreamos con las avellanas picadas y rellenamos con más buttercream (hasta que no se vean los picos de los merenguitos) Cubrimos con la otra mitad del bizcocho y lo humedecemos con almíbar. Lo dejamos en la nevera al menos una hora. Pasado el tiempo lo desmoldamos y lo cubrimos con buttercream. Decoramos la parte inferior co avellanas picadas. Volvemos a llevar la tarta a la nevera y mientras tanto prepararnos la ganache de chocolate.  Calentamos la nata junto con el chocolate y removemos hasta que se funda. Le añadimos la mantequilla y dejamos que coja consistencia antes de verter en la parte superior de la tarta. Dejamos la tarta en la nevera y decoramos con los merenguitos antes de servir ya que en la nevera cogerían humedad y nos estropearía el resultado.


miércoles, 3 de enero de 2018

Galletas de avena y frutos secos


Este año vamos recibir a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente con unas deliciosas galletas de avena y frutos secos que están para chuparse los dedos. Yo suelo hacer regalos personalizados en estas fechas y me gusta regalar botes con los ingredientes secos para hacer galletas o un bizcocho y con una tarjeta en la que explico la receta. Otra opción es regalar las galletas ya hechas en un bonito tarro para galletas, así que las opciones para regalar se multiplican. Para hacer estas galletas vamos a necesitar:


Comenzamos tamizando en un bol la harina, la canela, el bicarbonato y la sal y reservamos. Con ayuda de la pala de nuestra batidora vamos a  mezclar la mantequilla, que tiene que estar blanda, con el azúcar moreno y el azúcar blanco hasta que estén combinados. Agregamos el huevo y el extracto de vainilla y seguimos batiendo. 


Incorporamos poco a poco la mezcla de la harina, la canela, el bicarbonato y la sal y mezclamos hasta integrar todos los ingredientes. Añadimos la avena y seguimos batiendo para mezclar. por último añadimos los frutos secos. Yo he puesto una mezcla de pasas, almendras y avellanas. 


Tapamos el bol con film trasparente y lo dejamos en la nevera al menos una hora. Una vez transcurrido el tiempo ponemos a precalentar el horno a 175º con calor arriba y abajo y la función de ventilador. Cubrimos la bandeja del horno con papel para hornear y con ayuda de una cuchara formamos bolas de masa de galleta de unos 12 gramos cada una. 


Vamos colocando las bolas de galleta en la bandeja de horno dejando separación entre ellas, ya que cuando se horneen crecen y si no están separadas entre sí se pagarán. Las horneamos durante unos doce minutos, hasta que se comiencen a dorar. Las sacamos del horno y las dejamos reposar en la misma bandeja del horno unos cinco minutos antes de pasarlas a una rejilla enfriadora.


Repetimos la misma operación hasta terminar con la masa de galletas. Una vez que estén las galletas bien frías, las pasamos a una lata o un bote de cristal con cierre hermético para que se conserven mejor. Ya les aseguro yo que no van a necesitar conservarlas mucho ya que se las comerán en menos que canta un gallo.


miércoles, 27 de diciembre de 2017

Blinis


Los blinis son unas tortitas muy típicas de países eslavos como Rusia y Ucrania. Podemos servirlos con rellenos tanto dulces como salados y son un entrante perfecto para estas fechas ya que podemos hacerlos con rellenos variados convirtiéndolos en unos aperitivos de lo más apetecibles. Para prepararlos vamos a necesitar:


Ponemos el huevo, la leche, la harina, la mantequilla fundida, la levadura, la sal y el azúcar en el vaso de la batidora y batimos hasta que se integren todos los ingredientes. Tapamos con film trasparente y lo dejamos reposar en la nevera al menos media hora.


Una vez transcurrido el tiempo ponemos una sartén antiadherente o una plancha a calentar y la pincelamos con aceite. Vamos vertiendo cucharadas pequeñas de masa para formar pequeños círculos. Una vez que los bordes comiencen a dorarse les damos la vuelta para que se dore por la otra cara. Reservamos en un plato mientras hacemos todos nuestros blinis.


En esta ocasión los he servido con queso crema a las final hierbas (que he servido con ayuda de una manga pastelera) y he alternado salmón ahumado o jamón ibérico junto con una hoja de canónigo. Son un bocado de lo más apetitoso así que te los recomiendo como aperitivo para estas fiestas.


viernes, 22 de diciembre de 2017

Crema de langostinos


Esta suave y deliciosa crema de langostinos es un primer plato perfecto para estas fechas de celebración. Es muy sencilla de hacer y podemos prepararla con antelación por lo que tendremos más tiempo para decorar la mesa o prepararnos para la cena. En el último momento la calentamos y listo. Para prepararla vamos a necesitar:


Lo primero que vamos a hacer es preparar un buen fumet de pescado y para ello ponemos en una cazuela una cebolla, un puerro, una zanahoria, un diente de ajo y una hoja de laurel con un chorrito de aceite y una pizca de sal. Sofreímos hasta que las verduras estén blandas y le añadimos las espinas de un pescado y las cabezas y las pieles de los langostinos. Cocinamos un par de minutos más e incorporamos dos litros de agua y lo dejamos a fuego alto hasta que comience a hervir. Bajamos el fuego y lo dejamos cocinar unos 20 minutos (de vez en cuando vamos desesperando el caldo con ayuda de una espumadera) Colamos y reservamos.




















































En otra cazuela ponemos la mantequilla y sofreímos las chalotas, la cebolla y los langostinos troceados. Incorporamos la harina y removemos hasta integrarla. Añadimos la leche caliente y el fumet y removemos para conseguir que no salgan grumos. Rallamos un poco de nuez moscada y rectificamos de sal. 


Si vemos que nos ha quedado muy espesa podemos añadirle un poco más de leche o fumet. Trituramos hasta conseguir una crema fina y servimos caliente. Podemos decorarla con un poco de pimentón ahumado. Ya tenemos este delicioso entrante listo para degustar.



lunes, 18 de diciembre de 2017

Cheesecake de turrón


Ya estamos muy cerca de la navidad y hay que ir planificando el menú. Un buen postre es el colofón perfecto para una comida importante y este delicioso cheesecake de turrón es una opción a tener en cuenta. Para prepararlo vamos a necesitar:


Comenzamos preparando el molde en donde vamos a hacer el cheesecake y para ello lo engrasamos y lo cubrimos con papel para hornear. Forramos el exterior con varias capas de papel de aluminio para que a la hora de hornear al baño María no entre nada de agua.


Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida. Cubrimos el fondo del molde con esta preparación y presionamos con ayuda de el fondo plano de un vaso para conseguir una base compacta. Lo dejamos en la nevera unos quince minutos mientras preparamos el relleno.


En un bol mezclamos la harina con el azúcar hasta que se integren bien. Trituramos el turrón hasta conseguir una pasta suave. En el bol de nuestra batidora ponemos el queso crema y lo batimos con la pala hasta que quede sin grumos. Le añadimos el turrón triturado y seguimos batiendo. Incorporamos la mezcla de harina y azúcar y batimos hasta integrarlos.


Añadimos los huevos de uno en uno (no incorporamos un huevo hasta que se haya incorporado el anterior) Finalmente incorporamos la nata y batimos suavemente hasta que todos los ingredientes se mezclen. Vertemos la mezcla en el molde y la colocamos en la bandeja de horno. Llenamos la bandeja con agua hirviendo hasta la mitad del molde (más o menos un litro y medio) 


Lo horneamos a 165º durante una hora y cuarto. Una vez pasado el tiempo apagamos el horno y dejamos el cheesecake una hora más dentro del horno sin abrir. Sacamos el molde del horno, quitamos el papel de plata y dejamos enfriar por completo antes de cubrir la tarta con film trasparente y dejarla reposar toda la noche en la nevera. Desmoldamos pasadas al menos seis horas en la nevera y decoramos con almendra crocante. Ya tenemos el postre perfecto para estas navidades.


lunes, 11 de diciembre de 2017

Gingerbread loaf


Me encantan las especias que lleva el pan de jengibre y en cuanto vi este bizcocho en el blog de I love bundt cakes me puse manos a la obra para probarlo. Este será otro de mis regalos personalizados para estas navidades, un tarro con los ingredientes secos de este bizcocho junto con la receta y un molde de plum cake. Para preparar esta delicia vamos a necesitar:


Comienzo preparando la compota de manzana y para ello pongo en un cazo tres manzanas, peladas y troceadas con 150g de azúcar, 250ml de agua y una rama de canela. Lo llevamos a ebullición, bajamos a fuego medio, tapamos y lo dejamos cocinar treinta minutos hasta que quede una compota espesa. Lo dejamos enfriar completamente.


En un bol tamizamos la harina, el clavo, la canela y el jengibre. Ponemos la mantequilla blanda y el azúcar en el bol de nuestra batidora y mezclamos hasta conseguir una masa esponjosa. Incorporamos el huevo y la vainilla y seguimos batiendo hasta integrarlo. Mezclamos la compota de manzana con el bicarbonato, se lo añadimos a la mezcla del bol de la batidora y mezclamos.


Por último incorporamos la harina con las especias y mezclamos hasta integrar todos los ingredientes. Vertemos en un molde engrasado y lo llevamos al horno precalentado a 180 grados durante unos 45-50 minutos o hasta que esté completamente cocinado (pinchamos con un palillo y si sale limpio ya está hecho)


Lo dejamos atemperar cinco minutos fuera del horno antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe por completo. Mientras tanto prepararnos el frosting y para ello batimos el queso crema con la vainilla y el azúcar glass. Una vez el bizcocho esté frío lo cubrimos con el frosting y lo decoramos.