lunes, 9 de septiembre de 2019

Cheesecake de frutos bosque


Después de casi un año de rehabilitación del tobillo por mi caída en China, por fin he recuperado prácticamente la totalidad de la movilidad del tobillo y me han dado el alta así que hay que celebrarlo por todo lo alto con este pedazo de cheesecake de frutos del bosque. Es una tarta preciosa y aunque es un poco laboriosa merece la pena el trabajo a la vista del resultado. Para prepararla vamos a necesitar:


Comenzamos preparando la base de la tarta y para ello trituramos las galletas junto con el azúcar y la canela y la mezclamos con la mantequilla derretida hasta conseguir que se mezclen todos los ingredientes. Lo volcamos en un molde desmoldable (el mío es de 16cm) y presionamos para que quede una capa lisa y compacta. Lo llevamos a la nevera mientras preparamos el relleno.


Ponemos a hidratar 3 hojas de gelatina en agua bien fría. Con ayuda de nuestra batidora mezclaremos el queso crema con el azúcar y la vainilla. Añadimos la nata líquida y seguimos batiendo hasta que monte y la masa espese. Repartimos la masa en tres partes iguales. A la primera parte le añadimos el puré de arándanos y moras y mezclamos bien hasta integrarlo. Derretimos las hojas de gelatina con un par de cucharadas de agua y le añadimos dos cucharadas de la mezcla para bajarle la temperatura antes de incorporarla al resto de la mezcla. Removemos bien y vertemos sobre la base de la tarta. La dejamos en la nevera media hora para que esté semicuajada antes de añadir la otra capa.


Para la segunda capa ponemos a remojo otras tres hojas de gelatina en agua bien fría. Añadimos a la masa del segundo bol el puré de frambuesas y mezclamos bien hasta integrarlo. Derretimos las hojas de gelatina con un par de cucharadas de agua y le añadimos dos cucharadas de la mezcla para bajarle la temperatura antes de incorporarla al resto de la mezcla. Removemos bien y vertemos sobre la primera copa de cheesecake con cuidado para que no se mezclen las capas. Volvemos a poner la tarta en la  nevera media hora antes de terminar con la última capa.


Para la última capa mezclamos la masa con el zumo de limón y repetimos el paso de la gelatina (hidratar, fundir y mezclar) batimos bien y vertemos sobre la capa de cheesecake de frambuesa. Como la tarta es pequeña pude hacer 6 vasitos de esta deliciosa cheesecake. Dejamos que la tarta cuaje por completo dejándola en la nevera de un día para otro. Desmoldamos la tarta al día siguiente y decoramos con frutos del bosque. Ya la tenemos lista.


2 comentarios:

  1. Me alegra que ya estés recuperada y que lo festejes con una tarta tan bonita y colorida
    Besos

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  2. Me alegra que ya estes recuperada del tobillo y como no que mejor forma de celebrarlo que con una de tus divinisimas tartas.
    Uummmmmmm con lo que me gustan las tartas de queso ,de buena gana me iba a merendar a tu casa seguro que esta de muerte relenta , te ha quedado de relujo.
    Bicos mil y feliz inicio de semana wapa.

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Muchísimas gracias por vuestros comentarios, me hacen mucha ilusión.
Por falta de tiempo no participo en cadenas de premios pero muchas gracias por pensar en mí.