lunes, 4 de julio de 2016

Ojakhuri y nuestro semana en Georgia.


En abril estuvimos una semana de vacaciones en Georgia, un país desconocido y que merece la pena visitar. Tiene muchos lugares con encanto, monumentos dignos de conocer, paisajes que te sobrecogen, una gastronomía sabrosa y una gente con la que es un placer compartir tiempo. Si a todo esto le sumamos que es un destino bastante económico para nosotros y que además hay poco turismo, lo hacen perfecto para unas vacaciones inolvidables.
En la semana que estuvimos allí, gracias a nuestro increíble guía Alex pudimos descubrir de primera mano una cultura ancestral que ha logrado permanecer hasta nuestros días. Tan buenos momentos pasamos con Alex que más que un guía terminó convirtiéndose en un amigo con el que disfrutamos mucho más nuestra estancia en Georgia y gracias al que nos han quedado ganas de volver.


Nos quedamos en Tbilisi, su capital, en un piso que alquilamos a través de Airbnb y desde allí nos movíamos en el coche de Alex para visitar todos los pueblos y ciudades que nos recomendó. Al hablar sobre el blog de cocina Alex se esforzó en mostrarme la rica gastronomía del país parando incluso en un puesto de carretera para probar un delicioso pan dulce que según dicen es el mejor del país. Probamos numerosos panes georgianos, las típicas Kinkhali (unas empanadillas enormes que pueden estar rellenas de queso, de carne, ...), los kachapuri (panes rellenos de queso y huevo), ensalada, sopas, kebabs, diversas carnes y numerosas bebidas como la limonati o el famoso vino georgiano. Incluso tuvimos la suerte de visitar un antiguo viñedo en el que pudimos degustar algunos de sus productos. ¿Sabíais que Georgia es el primer país en donde se comenzó la fabricación del vino?


El Ojakhuri es otro de esos platos típicos georgianos que probamos y tengo que confesar que junto con el Kachapuri es de mis favoritos. Para preparar esta deliciosa receta vamos a necesitar...


Troceamos la carne de cerdo en cubos y los ponemos en un recipiente amplio junto con dos cebollas cortadas en juliana. Preparamos el macerado mezclando las dos cucharadas de sour cream, la cucharada de pasta de tomate, la cucharada de perejil picado, las dos cucharadas de vinagre y los 50 mililitros de vino blanco. Mezclamos bien y lo incorporamos a la carne y las cebollas.


Incorporamos las hojas de laurel, salpimentamos y dejamos que todo se macere durante al menos ocho horas. Yo lo dejé macerando desde la noche anterior para que la carne se impregnara de todos los sabores.

Una vez transcurrido el tiempo de maceración ponemos a calentar una sartén grande con un buen chorro de aceite. Una vez que el aceite esté caliente incorporamos la carne junto con las cebollas y el macerado y lo vamos friendo, removiendo de vez en cuando. 


Añadimos medio vaso de agua y removemos. Dejamos que la salsa se reduzca y terminamos de dorar la carne. Mientras tanto vamos friendo las papas en abundante aceite caliente. Para servir la carne cortamos la cebolla morada que nos quedaba en juliana y la espolvoreamos por encima de la carne junto con un poco más de perejil fresco. Ya tenemos listo este delicioso plato que serviremos con algo de ensalada y unos gajos de limón.


Si queréis ver más fotos de nuestro viaje a Georgia podéis hacerlo en pinchando aquí.

1 comentario:

  1. Gostei muito desta carne tem um aspecto delicioso.
    Belas fotos.
    boa semana

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Muchísimas gracias por vuestros comentarios, me hacen mucha ilusión.
Por falta de tiempo no participo en cadenas de premios pero muchas gracias por pensar en mí.